Una partera de 88 años fue imputada en Rosario por la presunta supresión y alteración del estado civil y de la identidad de una mujer nacida en 1970. La investigación está a cargo de la Fiscalía Federal y analiza además otras cinco denuncias que podrían estar vinculadas con la entrega de bebés a cambio de dinero.
La acusada se desempeñaba como partera en el área de maternidad del Hospital Roque Sáenz Peña. Según la imputación, en 1970 habría confeccionado un certificado de nacimiento en el que consignó información falsa sobre la filiación de una beba y registró como padres biológicos a dos personas que no tenían ese vínculo.
La investigación es llevada adelante por la fiscal federal Soledad García, de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas de la Unidad Fiscal Rosario. Durante la audiencia de imputación, la fiscal sostuvo que la pesquisa comprende otros hechos que podrían haber ocurrido durante el período en que la mujer trabajó en la maternidad del hospital.
Según García, entre 1968 y 1980 la acusada habría separado bebés de sus madres biológicas y los habría entregado a otras familias a cambio de dinero. Hasta el momento, la Fiscalía recibió denuncias de al menos cinco personas que aseguran haber sufrido la supresión de su identidad.
Una identidad descubierta a partir de un ADN
El caso que dio origen a la investigación fue denunciado el 15 de abril de 2026 por una mujer que durante años tuvo dudas sobre su origen biológico.
En 2012 había solicitado un estudio de ADN con quien figuraba como su madre en la partida de nacimiento. El resultado determinó que no existía vínculo biológico, con una probabilidad de maternidad del 0 por ciento.
A partir de esa situación, la mujer comenzó a reconstruir su historia familiar. Según declaró, su madre de crianza le habría confesado antes de morir que su nacimiento real se produjo alrededor del 27 de diciembre de 1969, mientras que la partida fue confeccionada el 9 de enero de 1970.
La investigación sostiene que la entonces partera intervino en la confección de la documentación y certificó falsamente que determinadas personas eran los padres biológicos de la niña. De esa manera, la filiación quedó asentada oficialmente en el Registro Civil.
La Justicia investiga otros casos
Además del expediente principal, la Fiscalía incorporó otras cinco denuncias de personas que aseguran haber sufrido una maniobra similar.
Una de ellas es una mujer que habría sido criada como hija de la propia imputada. Para determinar si existe un vínculo biológico, el juez federal de Garantías Eduardo Rodrigues Da Cruz autorizó la extracción compulsiva de ADN de la acusada.
El magistrado también rechazó un planteo de la defensa que buscaba que se declarara prescripta la acción penal. Consideró que se trata de un delito continuado y que sus efectos permanecen mientras no se establezca la identidad de las víctimas.
Como medidas cautelares, la mujer deberá presentarse periódicamente ante la autoridad correspondiente, entregar su pasaporte, no podrá salir del país ni mantener contacto con las víctimas y deberá informar cualquier cambio de domicilio.
La causa continúa en etapa de investigación para determinar el alcance de las presuntas maniobras y si existió un mecanismo sistemático de entrega de recién nacidos durante las décadas de 1960 y 1970.
La Unidad Fiscal Rosario puso además a disposición un canal de contacto para aquellas personas que puedan aportar información sobre hechos similares o necesiten asistencia: atencionvictimas-ros@mpf.gov.ar.


