La Justicia habilitó la continuidad del proceso de venta de activos de SanCor, luego de la declaración de quiebra de la histórica cooperativa láctea. De esta manera, el proceso de liquidación podrá avanzar con la realización de los bienes que forman parte del patrimonio de la empresa.
La resolución se inscribe en el complejo escenario que atraviesa SanCor, una de las compañías más reconocidas de la industria láctea argentina, que desde hace años enfrenta una profunda crisis económica y financiera.
Con la quiebra ya declarada, la Justicia debe avanzar en el proceso destinado a determinar y realizar los activos de la empresa para atender las obligaciones pendientes con sus acreedores.
Qué implica la decisión sobre SanCor
La autorización judicial permite que continúen las operaciones vinculadas con la venta de los activos de la cooperativa. El objetivo del proceso es convertir esos bienes en recursos que posteriormente serán destinados de acuerdo con las reglas del proceso concursal y de quiebra.
La medida representa un nuevo capítulo en la crisis de SanCor, que durante los últimos años atravesó distintos intentos de reestructuración y alternativas para sostener su funcionamiento.
La cooperativa llegó a ocupar un lugar central dentro de la industria láctea argentina y construyó una extensa red de plantas, instalaciones y activos productivos. Sin embargo, el deterioro de su situación financiera derivó finalmente en el proceso de quiebra.
El futuro de los activos de la cooperativa
A partir de la autorización judicial, el proceso de venta podrá seguir adelante bajo el control de la Justicia. Los activos de SanCor serán parte de una etapa de liquidación que busca establecer el valor de los bienes y concretar las operaciones correspondientes.
La definición también resulta relevante para los acreedores de la empresa, ya que los fondos obtenidos mediante la realización de activos forman parte del mecanismo previsto para afrontar las deudas reconocidas dentro del proceso judicial.
Así, la histórica cooperativa láctea entra en una nueva etapa: con la quiebra declarada, el eje pasa ahora por la liquidación de sus bienes y la distribución de los recursos conforme al orden establecido por la legislación.


