Camila Vecchiarello tenía 26 años y un proyecto de vida que había construido alrededor de una idea: ayudar a los demás. Era rosarina, había estudiado Enfermería y se encontraba a pocos pasos de cumplir otro de sus sueños: convertirse en gendarme.
Pero ese proyecto terminó de forma brutal. La joven fue asesinada el domingo 13 de septiembre en la localidad de Barreal, San Juan, donde vivía junto a su pareja, Carlos González Riveros, de 25 años.
El joven quedó detenido y es investigado por el crimen de Camila.

Quién era Camila, la rosarina asesinada en San Juan
Camila había estudiado Enfermería en Rosario antes de viajar a San Juan para continuar su formación y prepararse para ingresar a Gendarmería Nacional.
Según contó su familia, estaba cerca de recibirse de enfermera: le quedaban apenas algunas materias. En su formación dentro de la fuerza también avanzaba con buen desempeño y, días antes del crimen, había aprobado una instancia de evaluación.
Sus familiares la describieron como una joven con una marcada vocación de servicio.
Pero Camila también tenía otras pasiones. Bailaba, practicaba natación, colaboraba con el rescate de animales y mantenía un fuerte vínculo con el folclore argentino e italiano.
“Era una persona que siempre quería ayudar”, contó su hermano Hernán al reconstruir quién era la joven detrás de la noticia que conmocionó a su familia.

El crimen que conmociona a San Juan
El domingo 13 de septiembre, Camila fue encontrada asesinada en la vivienda que compartía con su esposo en Barreal.
La joven presentaba heridas provocadas por golpes y cuchillazos.
Tras el hallazgo, González Riveros fue detenido y quedó a disposición de la Justicia. La investigación está a cargo del fiscal Adolfo Díaz, quien busca determinar cómo ocurrió el crimen y reconstruir las últimas horas de vida de Camila.
La pareja se había casado apenas unos dos meses antes del asesinato.
La familia de Camila viajó desde Rosario
Tras conocer la noticia, los familiares de la joven viajaron desde Rosario hasta San Juan para reconocer sus restos y comenzar los trámites para trasladarla.
En Rosario, sus allegados la despidieron con profundo dolor mientras reclamaban que el crimen sea esclarecido.
Su hermano Hernán fue quien habló públicamente y pidió justicia. También contó que, luego del asesinato, la familia comenzó a revisar distintas situaciones y publicaciones relacionadas con la pareja.
Entre los elementos que ahora son analizados aparecen, según el relato familiar, movimientos realizados desde el teléfono de Camila después de su muerte.
Todo deberá ser determinado por la investigación judicial.

El pedido de justicia por Camila
La familia busca que se conozca quién era Camila más allá del crimen: una joven de Rosario que había elegido una profesión vinculada al cuidado de otras personas y que había viajado a San Juan para intentar cumplir un nuevo objetivo.
Ahora sus familiares esperan que la Justicia avance sobre todas las circunstancias del asesinato y determine las responsabilidades correspondientes.
Mientras tanto, Rosario despide a Camila, la joven de 26 años que había dejado su ciudad para perseguir un sueño y que terminó siendo víctima de un crimen investigado en San Juan.


