Estudiantes irá a San Pablo en busca de la victoria y del pase a las semifinales de la Copa Libertadores. Pero Alexander Medina también trabaja sobre el escenario que podría abrirse si la revancha ante Corinthians termina nuevamente igualada. Por eso, el plantel dedicó 30 minutos del entrenamiento en City Bell a practicar penales, un aspecto en el que los antecedentes invitan a prestar atención.
La decisión del Cacique tiene un objetivo concreto: potenciar las virtudes de los ejecutantes y preparar al equipo para una eventual tanda. El 1-1 de la ida dejó la serie abierta y, aunque el plan es resolver la clasificación durante el partido, el entrenador quiere llegar con todas las alternativas trabajadas.
“Como en todas las series lo entrenamos. Cuando es un partido oficial, con público, cambia a la hora de ejecutar, pero como les dije a los futbolistas: todas las acciones se entrenan. Si pateaste en los entrenamientos lo harás más seguro, más allá de la jerarquía, el cansancio y la carga emocional”, explicó el deté en la conferencia de prensa.
Una cuenta pendiente en la Libertadores
La historia de Estudiantes en las definiciones por penales de la Copa Libertadores explica parte de esa atención. El Pincha perdió las cuatro tandas que disputó en el torneo: frente a São Paulo en 2006, Cerro Porteño en 2011, Gremio en 2018 y Flamengo en 2025. Una secuencia adversa que podría tener un nuevo capítulo ante otro rival brasileño.
Sin embargo, la dificultad también aparece durante los partidos. Los últimos dos penales que tuvo Estudiantes no terminaron en gol y los responsables fueron dos futbolistas de experiencia: Guido Carrillo y Joaquín Correa.

El Tucu elevó su remate en Junín. Antes, Carrillo había desperdiciado una oportunidad importante frente a Independiente: a los 81 minutos, con la posibilidad de encaminar al equipo hacia un empate, no pudo superar a Rodrigo Rey, quien le adivinó la intención.
Los números del centrodelantero profundizan el diagnóstico. Desde su regreso al club, Carrillo convirtió uno de los cinco penales que ejecutó. En el total de sus etapas en Estudiantes, marcó nueve de 16: los otros siete fueron atajados.
Media hora para ajustar un detalle que puede definir el pase
Con ese panorama, Medina decidió darle un espacio específico al ensayo. Los 30 minutos de práctica apuntaron a mejorar las ejecuciones y reforzar los recursos de los posibles encargados de patear si la clasificación se decide desde los doce pasos.
Estudiantes quiere ganar en San Pablo, pero también se prepara para una eventual definición por penales. En una serie que llega igualada a la revancha, corregir ese déficit puede ser tan determinante como cualquier ajuste táctico. Y el Cacique ya empezó a ocuparse.


