Estudiantes volvió a dejar una de esas postales que trascienden lo futbolístico. En el Country Club de City Bell, José Sosa, el capitán del equipo, compartió el almuerzo junto a cocineras, nutricionistas y otros trabajadores de la institución, en una escena que refleja la cercanía que existe en el día a día albirrojo.
Más allá del gesto del Principito, la imagen expone una característica que se repite entre los integrantes del plantel: el vínculo con quienes trabajan diariamente detrás de escena y forman parte del funcionamiento del club.

No es un hecho aislado. En diciembre de 2025, luego de la consagración frente a Racing en Santiago del Estero, Edwuin Cetré regresó al Country y llevó su medalla de campeón a María y Helena, las cocineras, para hacerlas partícipes del logro obtenido por el equipo.
En aquella oportunidad, Sosa también protagonizó un emotivo reencuentro con las trabajadoras. Abrazos, festejos y una celebración compartida que mostraron que los títulos no quedan solamente entre quienes ingresan a la cancha.
Mirá los videos que muestran la cercanía de los jugadores con los demás empleados
Si bien Estudiantes no gana ni pierde por esos momentos, son pequeños gestos que ayudan a entender una identidad construida durante generaciones. Desde los referentes hasta quienes llegaron desde otros lugares, el sentido de pertenencia se transmite y alcanza a todos aquellos que forman parte de la vida cotidiana del pincha.
Esta vez fue alrededor de una mesa en City Bell. Otras veces fue con una medalla de campeón en una cocina. Distintas postales para una misma idea que en Estudiantes se sostiene con el paso del tiempo: el club se construye entre todos.

