Lo que no pudo el propio Nacho Fernández desde los doce pasos, sí pudo Germán Conti de pelota parada. El central hizo el gol, pero la mitad del mérito fue del capitán del Lobo, que se desquitó del penal errado con un gran asistencia sobre el final de los primeros 45 minutos. Una diferencia que le puso justicia al desarrollo del partido.
Cuando parecía que el equipo del Pata Pereyra ya se iba a los vestuarios injustamente igualado con el Matador, apareció la calidad de Nacho para meter un centro venenoso al corazón del área muy difícil de defender. Conti, uno de los más altos del área, ingresó por el centro y se topó con la pelota para desviarla levemente y vencer a Zenobio.
De esta manera, el defensor central convirtió su primer gol en Gimnasia en 20 partidos disputados y el mediocampista llegó a su 18º asistencia en 120 partidos en el Lobo. El capitán aportó su cuarto pase gol en lo que va del año y, además, cuenta con tres goles. Siempre clave y protagonista en el equipo.

