En las últimas semanas se incrementó el malestar entre automovilistas de La Plata por la llegada de actas de infracciones vinculadas a una situación específica pero no única: multas por no detenerse antes de la línea marcada o la senda peatonal, en esquinas donde la demarcación prácticamente no se distingue.
Los reclamos mayoritariamente, pero no de manera excluyente, apuntan al estado de la señalización horizontal. En distintos sectores del casco urbano pueden verse líneas blancas despintadas, agrietadas o directamente borradas por el desgaste del asfalto, la falta de mantenimiento, y el paso constante del tránsito.

No es solo la senda peatonal
El reclamo por la señalización deficiente no se limita a las sendas peatonales. Conductores platenses también cuestionan las multas por estacionar supuestamente en ochavas que no tienen ni pintura ni cordón demarcatorio, y en paradas de colectivo cuyos carteles están rotos, tapados o directamente no existen más.
En ambos casos, sostienen, el criterio para determinar la infracción queda librado a la interpretación del inspector, ya que no hay una referencia visual clara en la vía pública que indique dónde empieza y termina la zona prohibida.

Entre los automovilistas circula además la sospecha de que la fiscalización se aplica de manera despareja: se quejan de que las mismas infracciones que a diario terminan en acta se dejan pasar sin problema los días de recitales, partidos de fútbol u otros eventos masivos, cuando el estacionamiento desordenado se vuelve la norma en varias cuadras a la redonda.
Otros creen que los inspectores tienen algún “beneficio” por cada multa que realizan, y por eso no se detienen, inclusive cuando es evidente la arbitrariedad y el criterio desparejo al momento de labrar un acta o no hacerlo en lugares poco claros para infraccionar, siempre en ausencia del conductor del vehículo
Multas que superan los $110.000
La controversia crece también por el monto de las sanciones. Las infracciones notificadas a los conductores superan los $110.000, mientras que con la modalidad de pago voluntario (que aplica un descuento del 50%) el desembolso ronda los $55.300.
“Te exigen no pisar una línea que no existe en la calle. En muchas esquinas semaforizadas tenés que adivinar dónde termina la calzada y dónde empieza el cruce peatonal”, relató uno de los automovilistas afectados.

Según plantean los propios vecinos, la falta de demarcación no está limitada a un cruce puntual: se repite en avenidas, diagonales y calles del centro platense, varias de ellas con sistemas automáticos de fiscalización vial en funcionamiento. Crece, en paralelo, el reclamo para que el municipio avance con el repintado de la señalización.
Cómo presentar el descargo si la multa parece injusta
Para quienes reciben una fotomulta y consideran que la sanción es injusta (por la falta de demarcación visible u otro motivo), la vía formal es el descargo ante el Juzgado de Faltas.
El trámite puede iniciarse de forma online a través del portal provincial InfraccionesBA (infraccionesba.gba.gob.ar/consulta-infraccion), donde primero se verifica la existencia de la infracción con el dominio del vehículo o el DNI del titular. Para operar dentro del sistema es necesario identificarse con alguno de estos proveedores: AFIP, ANSES, RENAPER o GEDEBA.
Una vez dentro, la plataforma permite ingresar el descargo eligiendo el motivo correspondiente (entre ellos, fallas en la señalización) y adjuntar la documentación de respaldo: fotos del lugar donde se cometió la supuesta infracción, DNI y, si corresponde, licencia de conducir o comprobantes que avalen el reclamo.
También puede presentarse en persona en la Subsecretaría de Justicia de Faltas y Control Urbano, en calle 48 N° 786 (esquina diagonal 74), de lunes a viernes de 8 a 15 horas. El teléfono de contacto es (0221) 412-4200.
Un punto clave: presentar el descargo implica renunciar al beneficio del pago voluntario con descuento. Además, el plazo para hacerlo suele contarse en días hábiles desde la notificación, por lo que conviene no dejarlo pasar. Una vez evaluado el descargo, el Juzgado de Faltas dicta una resolución que, en caso de disconformidad, también puede apelarse ante la Justicia.
El repintado de sendas, cordones, paradas de colectivos y líneas de detención queda, mientras tanto, como parte de los pedidos centrales de los conductores alcanzados por las multas. Para varios de ellos, la discusión de fondo no pasa por evitar la sanción, sino por exigir que la infraestructura urbana esté a la altura de lo que exige la normativa de tránsito y no se conviertan en “trampas cazabobos”, o un método espurio de recaudación, aprovechándose del poder del estado de quitarle el dinero al ciudadano sin invertir en mejoras de, mínimamente, la demarcación urbana.
La polémica se suma a un historial de tensión entre la Municipalidad y los automovilistas platenses desde la implementación del sistema de fotomultas, con reclamos recurrentes sobre la transparencia, ecuanimidad, y la razón de los fondos recaudados, junto con el deplorable estado de mantenimiento vial.
“La Municipalidad me puede exigir más de 100 mil pesos por pisar una senda peatonal borrosa, pero a mi se me rompe un neumático o el tren delantero por uno de los miles de baches de las calzadas platenses y tengo que ir a pagar con la mía, sin poder labrarle una infracción al municipio para que me rezarza por su negligencia“, dijo, con bronca, el ciudadano Pablo Scorzo a Infocielo.

