Carlos Anacleto decidió ponerle voz a los primeros meses de su gestión al frente de Gimnasia. El presidente tripero encabezó este jueves una conferencia de prensa acompañado por los vicepresidentes Yayi Ibáñez y Josefina Gaskin; los secretarios generales Ramiro Geneyro y Pablo Storino; el tesorero Marcelo Altuve y Nahuel Conti, responsable de Prensa y Actas. El mensaje central fue claro: la actual Comisión Directiva recibió un club con un desorden mucho mayor al que imaginaba y durante estos meses se dedicó a ordenar la estructura antes de salir a explicar su trabajo. Le pidió más tiempo al hincha y afirmó que los resultados, si llegan, tardarán un tiempo en verse.
“Fuimos prudentes, esperamos ocho meses y vamos a explicar qué hacemos para solucionar los problemas que heredamos. No queremos quedarnos con lo que recibimos”, planteó Anacleto al comienzo de su exposición. Según explicó, una de las primeras dificultades fue la ausencia de información sistematizada: “Nos encontramos un desorden que no imaginamos”. A partir de allí, la gestión creó un sistema de gestión, implementó una gerencia de Recursos Humanos (que está desarrollando una tarea titánica) y armó un registro de proveedores para intentar establecer una trazabilidad que permita conocer y administrar el día a día del club.
Gimnasia redujo la cantidad de empleados
Uno de los puntos centrales estuvo relacionado con la estructura laboral. Anacleto recordó que durante la campaña había advertido que Gimnasia era inviable con semejante cantidad de empleados y señaló que en diciembre se realizó un reempadronamiento.
De acuerdo con los números presentados por la dirigencia, el club comenzó la gestión con 778 empleados y actualmente cuenta con 685, es decir, alrededor de un centenar menos. El presidente reconoció que estos procesos generan resistencia interna y sostuvo que existe entre un 10 y un 15 por ciento de personas que “es reacia al cambio”.
En ese sentido, cuestionó algunas prácticas que encontró al asumir. “Hay gente que se tiene que jubilar”, afirmó, y mencionó situaciones que consideró insostenibles, como cobradores que todavía iban a las casas de los socios durante 2026, personas que aseguraban trabajar “por amor al club” y luego iniciaban demandas laborales, y empleados que, según la actual conducción, cobran sin prestar tareas.
La auditoría y los números que recibió la gestión
Otro de los grandes capítulos fue la situación económica. Anacleto aseguró que al momento de asumir el pasivo de Gimnasia ascendía a 12,3 millones de dólares, mientras que también existe un déficit mensual que la dirigencia intenta reducir a la mitad.
El secretario general Pablo Storino explicó que la auditoría comenzó apenas asumió la nueva Comisión Directiva, aunque advirtió sobre una de las principales dificultades: “Es difícil auditar sin tener un papel”. Por eso, según explicó, la gestión continúa buscando documentación y respaldo que permitan reconstruir la situación del club.

Más de 20 profesionales participaron del proceso y, según la dirigencia, durante la revisión aparecieron “varias sorpresas”. Storino resumió el objetivo de la auditoría en una frase contundente: “Nuestro compromiso es que se acabe la irresponsabilidad”.
El caso Alan Lescano: una negociación abierta con Argentinos
La situación de Alan Lescano también tuvo un capítulo especial. Anacleto contó que Gimnasia lleva aproximadamente tres meses negociando con Argentinos Juniors por los derechos económicos del futbolista y explicó que el principal problema radica en que la operación realizada durante la gestión anterior no estableció plazos sobre esos derechos.
“Por ende no tenemos herramientas para inducir a la venta”, explicó el presidente, aunque destacó la buena predisposición tanto del jugador como de Argentinos Juniors. La intención de la actual dirigencia es alcanzar un acuerdo por un valor similar al que había sido establecido en la gestión anterior.

Una de las alternativas que se analiza es firmar con Argentinos un esquema de pago mensual y cancelar el saldo total cuando se produzca una futura venta. Anacleto llevó tranquilidad respecto del vínculo del futbolista: mientras tenga contrato firmado, aseguró, Gimnasia no corre riesgo de perderlo.
Los sponsors y el dinero que finalmente no llegó
La dirigencia también se refirió a los acuerdos comerciales que encontró al asumir. En particular, explicó la situación con Flybondi y OCA, empresas pertenecientes al mismo grupo económico.
Según informó la actual Comisión Directiva, se abonó aproximadamente el 30% del contrato. En el caso de OCA, Gimnasia se encuentra al día, mientras que con Flybondi los pagos correspondientes a mayo, junio y julio fueron compensados mediante viajes del plantel profesional. Paralelamente, el club trabaja en un plan de pagos que se extendería hasta diciembre.

Anacleto también contó que la actual gestión solicitó un crédito a un fondo y logró reducir parte de la tasa inicialmente planteada. En ese punto, cuestionó la información recibida de la Comisión Directiva saliente: les habían informado que Gimnasia cobraría 580 millones, pero finalmente ingresaron apenas 80 millones porque el resto ya estaba comprometido.
El estadio y las inversiones: sin fechas, pero con supuestos preacuerdos
Uno de los temas que seguramente generará mayor expectativa entre los hinchas es el futuro del estadio y las inversiones privadas. Anacleto fue cuidadoso y evitó establecer plazos.
“Nunca dijimos fechas sobre la modificación del estadio o las inversiones privadas”, aclaró. Según explicó, la gestión continúa trabajando para cerrar acuerdos con inversores y existen preacuerdos firmados, aunque todavía resta avanzar en cuestiones fundamentales antes de hacer anuncios concretos.

“Esto no se consigue en dos meses. Esto no es soplar y hacer botellas”, sostuvo Anacleto, quien además aseguró que existe gente que no quiere que esos acuerdos prosperen.
Después de ocho meses de gestión, la Comisión Directiva decidió mostrar los números y explicar buena parte de las decisiones que tomó desde que llegó al poder. La gran incógnita ahora será si el reordenamiento que plantea Anacleto logra traducirse en una mejora económica y estructural concreta para Gimnasia. El diagnóstico ya fue presentado; el próximo desafío será demostrar que las soluciones pueden estar a la altura de los problemas heredados.

