River quedó eliminado de la Copa Sudamericana. El equipo de Eduardo Coudet empató 1-1 ante Independiente Santa Fe en el Monumental y, después de una interminable definición, perdió 8-7 por penales y se despidió en los octavos de final. La noche terminó con un clima caliente en Núñez, entre silbidos, insultos y algunos incidentes, mientras crece con fuerza la posibilidad de que el entrenador presente su renuncia.
River había conseguido ponerse en ventaja a través de Sebastián Driussi, pero no logró sostenerla. Independiente Santa Fe encontró el empate mediante un penal convertido por Franco Fagúndez y llevó la serie a los doce pasos después del 0-0 de la ida en Bogotá. En la tanda, el Millonario tuvo varias oportunidades para quedarse con la clasificación, pero terminó fallando en los momentos decisivos. Fueron 22 penales ejecutados hasta que el conjunto colombiano consiguió el boleto a los cuartos de final.
La eliminación pega todavía más fuerte por el contexto. River había apostado fuerte en el mercado de pases, con incorporaciones de enorme jerarquía como Thiago Almada y Ángel Correa, además de otros nombres importantes, con la intención de darle un salto de calidad a un plantel que tenía como gran objetivo volver a ser protagonista a nivel internacional. Sin embargo, los resultados nunca acompañaron esa inversión y el equipo quedó nuevamente afuera de una competencia que aparecía como una de sus grandes posibilidades del semestre.

Y ahora, todo queda en manos de Coudet. El entrenador llegó con expectativas enormes, pero el ciclo se fue desgastando partido tras partido y los malos resultados terminaron poniendo al equipo en una situación límite. La eliminación ante Santa Fe puede haber sido el golpe definitivo: se espera que Coudet renuncie y que River vuelva a cambiar de entrenador, en un semestre que prometía mucho por los refuerzos y que terminó convertido en una crisis profunda.
La imagen final fue la de un Monumental caliente, con la gente expresando su bronca después de otra decepción. Ni Almada, ni Correa, ni la jerarquía del plantel alcanzaron para evitar otro golpe. River quedó afuera de la Sudamericana y, más allá de la tanda de penales, la sensación que queda es mucho más profunda: el proyecto de Coudet parece haber llegado a su final.

