El jefe del bloque de senadores bonaerenses de Fuerza Patria, Sergio Berni, arrancó con definiciones fuertes sobre la interna del peronismo y, en particular, sobre la relación entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner. En una entrevista con Lado P, en los estudios de Infocielo Play, defendió el rol que tuvo la expresidenta durante los primeros años de gestión bonaerense y cuestionó el rumbo económico de la Provincia en el segundo mandato de Kicillof.
“No era solamente un gobierno nacional que era del mismo signo político de la Provincia; sino que había una constante gestión por parte de la vicepresidenta para poder mandar la mayor cantidad de fondos posibles a la Provincia para llevar adelante las obras y las transformaciones que se fueron haciendo durante los primeros cuatro años de gestión de Kicillof”.
Consultado sobre si esa gestión de fondos había sido apuntalada por Alberto Fernández o por Cristina Kirchner, Berni fue categórico: “¿Tiene alguna duda? Se lo acabo de confirmar. La persona con la que gestionaba las transferencias de fondos el Gobernador era la vicepresidenta, no el Presidente”.
Además, marcó diferencias entre las dos gestiones de Kicillof: “Me parece que entre la primera gestión y la segunda de Axel hay una gran diferencia, por sobre todas las cosas en materia económica. Estamos en una Provincia que en cualquier momento entra en una crisis fiscal, y me parece que la gran cantidad de obras y acciones que se llevaron adelante los primeros cuatro años no son los mismos que ahora”.
Ante la consulta sobre si el gobernador debería mostrar gratitud hacia Cristina por aquel acompañamiento, Berni respondió: “En política, nunca, jamás, nunca acompañes a alguien si no tenés la fortaleza para bancarte la falta de gratitud. Entonces me parece que son cuestiones que no se hacen por esperar una devolución de gratitud, se hacen porque hay un compromiso con la Provincia”.
Sin embargo, cuando le preguntaron directamente si consideraba que había “ingratitud, deslealtad o traición” de Kicillof hacia Cristina, el senador tomó distancia de la discusión y apuntó directamente al gobernador: “Es un problema de Kicillof. Sinceramente a mí esa relación de si va o no a visitarla ya me cansó. Es un problema de Kicillof con Cristina y creo que a Cristina a esta altura ya no le interesa mucho, es algo que el Gobernador tendrá que resolver con él mismo y con su almohada”.
“Cristina me convenció”
Berni profundizó sus diferencias con Kicillof y volvió a reivindicar a Kirchner como la conductora política del espacio peronista en el que participa. El senador bonaerense también relató cómo fue su llegada al Ministerio de Seguridad durante el primer mandato de Kicillof y aseguró que aceptó el cargo luego de un pedido expreso de la expresidenta. “Nunca dije que acepté la conducción. La conducción es conducción, aceptada o no aceptada. Una cosa es la conducción y otra cosa es la subordinación. Yo creo que la conducción política del espacio peronista donde participo es Cristina”.
En ese sentido, también evitó evaluar si Kicillof tiene problemas para conducir: “No lo sé. A mí no me conduce Kicillof. Yo no estuve subordinado, fui su ministro, no un subordinado político. Por algo me fui también”.
Berni luego reconstruyó las circunstancias que lo llevaron a asumir como ministro de Seguridad bonaerense. Contó que había decidido retirarse de la política tras la candidatura presidencial de Alberto Fernández y que incluso se había ido a vivir al sur, hasta que recibió un llamado de Cristina Kirchner.
“Para mí fue un golpe muy duro escuchar el mensaje de Cristina el día que dijo que Alberto Fernández iba a ser el candidato a Presidente, pero actué como militante para ganar las elecciones. Cuando ganamos tomé la decisión de retirarme en disconformidad con esa decisión, y me fui a vivir al sur”.
Según relató, primero recibió un llamado de Kicillof, entonces gobernador electo, para que regresara a Buenos Aires, pero rechazó la propuesta. Luego intervino Cristina: “Me llamó Cristina que estaba en Cuba y me dijo que estaba viajando a Buenos Aires, que el lunes me quería ver. Viajé, me senté con ella, me dijo que Axel había que cuidarlo y no se podía dejarlo solo, que me quería a cargo del Ministerio de Seguridad”.
“Le dije que era una decisión política mi negativa y me dijo que Axel era un compañero y que no había que dejarlo solo, así que armé mis valijas y vine rumbo a Buenos Aires”, agregó.
¿El MDF no es peronista?
En otro tramo de la entrevista, Berni se metió de lleno en la discusión por las candidaturas y volvió a cuestionar el armado político de Kicillof. El senador reivindicó las PASO como mecanismo para definir candidaturas, puso en duda que el gobernador haya expresado públicamente su intención de ser candidato presidencial y luego apuntó contra el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que encabeza el mandatario bonaerense.
Sobre la definición de candidaturas dentro del peronismo, Berni cuestionó que las decisiones se tomen “a dedo” y defendió la realización de internas: “Para mí uno de los grandes errores del peronismo fue no haber habilitado las PASO y eso de elegir a dedo siempre fue motivo de discusión con mi espacio”.
“Las PASO fueron una gran reforma del Código Electoral y me parece que no haber utilizado las PASO como mecanismo democrático lo terminamos pagando caro”, sostuvo, y agregó: “A mí las PASO me parecen una gran herramienta electoral”.
Consultado sobre quién podría ser candidato a presidente por el peronismo, evitó tomar posición: “Falta tiempo todavía. Falta tiempo y vocación todavía de los candidatos que quieren ser de expresarlo públicamente. No hace falta solamente la voluntad sino la vocación de expresarlo. El único que expresó esa vocación es Juan Grabois, después no escuché a más nadie decir que quiere ser presidente”.
En ese sentido, también relativizó las versiones que ubican a Kicillof como uno de los principales aspirantes: “De Kicillof escuché decirlo en Clarín y en La Nación, a él jamás lo escuché decir que quiere ser presidente. En esos medios es el candidato, de boca de él nunca lo escuché”.
Berni también rechazó que su sector esté más preocupado por confrontar con Kicillof que por cuestionar al gobierno de Javier Milei. “¿Usted me ve preocupado por discutir con Kicillof? Le acabo de decir que la relación con Cristina no importa. Las cosas las hablan ustedes y a mí me importa dos pepinos lo que haga Kicillof con Cristina. Es una discusión que trata de instalar la prensa para tener un título todos los días”, lanzó.
El senador fue consultado además por su enfrentamiento con la vicegobernadora Verónica Magario en el recinto del Senado bonaerense. Lejos de retroceder, defendió su actitud: “Yo soy así y digo lo que tengo que decir en el momento que tengo que decirlo, al que no le guste bien y al que no, lo lamento, soy rebelde por naturaleza”. “Si la vicegobernadora tenía el Congreso cerrado es un problema de ella y una barbaridad. Tuve los huevos para decírselo”, agregó.
Finalmente, Berni realizó una descripción del MDF y cuestionó la composición política del espacio que conduce Kicillof. “¿Qué es el MDF? Una línea interna conformada por toda la izquierda universitaria compañera de Kicillof desde la facultad, por todo el progresismo”, sostuvo.
Luego amplió su caracterización: “El progresismo representado por el Frente Grande, está la parte más izquierdosa de La Cámpora, la más gremialista, Larroque, está el albertismo residual”. En ese punto, mencionó al ministro de Infraestructura bonaerense Gabriel Katopodis: “No solamente que aceptaron, sino que por ejemplo Katopodis pedía a gritos la reelección de Alberto Fernández y está en la segunda línea de las viudas de Alberto“.
Y cerró con una definición sobre su propia identidad política: “No me equivoco en quienes conforman el MDF, es una descripción. Yo no soy del MDF, soy peronista”.
En la misma línea, Berni cuestionó la estrategia de construcción política de Kicillof y volvió a reivindicar a Cristina como referencia del peronismo. Además, rechazó una unidad electoral “a cualquier precio” y pidió una reconstrucción más profunda del espacio. “Yo no quiero unidad a cualquier precio para ganar una elección, sino una unidad para reconstruir un país que está siendo devastado”.
Sobre el armado del gobernador, fue crítico: “Si usted lo escucha a Kicillof, no construye desde el peronismo incluso siendo presidente del PJ bonaerense, sino que construye desde el MDF. Entonces la verdad no lo entiendo, cuando puede construir desde el peronismo”.
Y aseguró que su vínculo con Kicillof está prácticamente roto: “No, conmigo ya no habla. Se enojan cuando uno le dice las cosas”. bFinalmente, volvió a señalar a Cristina como la principal referencia del peronismo: “Obviamente Cristina, presidenta del PJ Nacional, pero hay muchos otros que piensan como yo y cada vez son más”.
Sostuvo que la división del peronismo es, en buena medida, una construcción política y mediática, aunque apuntó directamente contra el camino elegido por Kicillof y volvió a poner como condición que su eventual candidatura presidencial sea dentro del peronismo. “Kicillof eligió un camino que no le sirve como futuro candidato a Presidente. Esto de la victimización, con una ficticia discusión con Cristina”.
En esa línea, lanzó una definición sobre el armado del gobernador: “Todos queremos, por imagen, que Kicillof sea candidato a Presidente, pero tiene que decidirse si será candidato del peronismo o de ese progresismo de izquierda”. Consultado sobre qué debería hacer Kicillof para convertirse en su candidato, Berni fue contundente: “Para que sea mi candidato tiene que ser peronista, y en su espacio están todos menos el peronismo”.
También reivindicó su propio posicionamiento ideológico dentro del movimiento: “Sí. La derecha nacional, y no lo digo ahora, lo dije cuando era mala palabra decirlo”. Y volvió a cuestionar al MDF: “Si Kicillof quiere representarme tiene que nutrirse del peronismo de verdad; en su espacio no vi al peronismo”.
Seguridad: críticas al kirchnerismo y defensa de su gestión.
La entrevista también derivó hacia uno de los temas que históricamente identifican a Berni: la seguridad. El senador diferenció entre quienes tuvieron responsabilidades de gobierno y quienes expresaban posiciones desde afuera, y rechazó la idea de un kirchnerismo homogéneamente de izquierda. “Se hablaba de un kirchnerismo de izquierda, pero el ministro de Seguridad era yo, que de izquierda no tengo nada”.
En ese sentido, consideró que el kirchnerismo “se nutrió de sectores más progresistas que peronistas y un progresismo que impregnó mucho”. Consultado específicamente por Eugenio Zaffaroni, fue tajante: “Sí, por supuesto y muchos otros que decían ser compañeros”.
Berni recordó incluso los cuestionamientos que recibió dentro de su propio espacio por sus políticas de seguridad: “Recuerdo la primera vez que desalojé la Panamericana y en mi oficina me hacían interpelaciones desde mi mismo espacio político por eso”.
También reivindicó sus diferencias con la entonces ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, y comparó su postura con la de Patricia Bullrich: “Bullrich entendió que la seguridad pasaba por el camino que marcó quien le habla”.

