Estudiantes perdió otro de esos partidos que no puede perder. Porque si bien es cierto que venía de hacer un gran desgaste en la semana, con partidos de alta tensión ante Gimnasia y ante la U de Chile, ambos con resultados súper positivos, otra vez volvió a dar un paso atrás en el torneo. Y de visitante, donde sumó su tercera derrota al hilo por el Clausura.
Es evidente que algo falla. En parte, es el recambio, porque el Pincha volvió a jugar otra vez con una formación mixta y de nuevo jugó un partido que se pareció mucho al de Riestra. De nuevo, flojo de alma, cuerpo y espíritu. Ante un rival previsible en su juego, con una fórmula repetida: bancar el pelotazo largo de Sarmiento.
Lo dicho, está fallando el “buen” recambio que Estudiantes parece tener, pero que en los hechos, salvo en la vuelta de Joaquín Correa, no se traslada a la cancha. Funes Mori y Farías ya no son opciones (de hecho, en Junín jugó Pierani y el ex Colón ni ingresó), Gaich dejó mucho que desear contra Riestra y ahora está lesionado. Alario volvió después de cuatro partidos ausentes y no tocó la pelota.
Aguirre tuvo otra chance de titular y su prestación fue floja; Cetré entró y, si bien se mostró mejor que en otras ocasiones, no termina de ser solución. Y Neves… ni siquiera esta vez tuvo minutos. Por eso, hay pocas opciones confiables para el entrenador.
La responsabilidad del Cacique
Ahora bien, no puede ser que cada vez que Estudiantes juega con un equipo alternativo, no esté a la altura. Si el DT considera que tiene un buen plantel y lo destaca en conferencia, pues no le está sacando todo el jugo. Y especialmente en estos partidos, da la sensación de que el entrenador no logra transmitir la forma en la que hay que jugarlos.
Los últimos tres partidos de visitante, contra Boca, Riestra y ahora ante Sarmiento, Estudiantes tuvo un rendimiento reprochable, cuestionable. Y ya no es solo responsabilidad de los jugadores. Algo falla en la planificación, en la estrategia, en el armado. De hecho, con cuatro derrotas, está complicando la clasificación a los playoffs y también su clasificación a la próxima Copa por la tabla anual. Algo que Estudiantes no se puede permitir.
El DT no le encuentra la vuelta a estos partidos. Deberá trabajar más con los suplentes, que tiene a varios futbolistas lejos de su mejor actualidad. Y también, deberá preparar mejor los partidos: generar más alternativas desde la pizarra, desde las jugadas de pelota parada (no tiene una opción elaborada en ese sentido o no salen) y, sobre todo, saber contagiar que los puntos de estos partidos no se pueden regalar de esta manera, porque son los que cuestan caro en el final.
“Tenemos que generar una versión mejor de nosotros en estos partidos”, fue la autocrítica de Mancuso y, acaso, también, un mensaje para el DT.

