La semana de Gimnasia no ha sido buena. La caída en el Clásico Platense ante Estudiantes, sumada a la eliminación en la Copa Argentina frente a Deportivo Riestra, calaron hondo en el ánimo de la gente. Y eso se percibió en el Bosque, todavía más después del 0-1.
El histórico “movete” fue el primer hit que bajó desde las gradas. Una señal de inquietud de parte de los hinchas buscando la reacción de los dirigidos por Ariel Pereyra, que repartían posesión con los del Lobo mendocino aunque sin filo arriba.
La grieta se profundizó luego de que Agustín Módica, el goleador del campeonato, aprovechara un pase en cortada para rematar al primer palo: su tiro fue bien dirigido aunque a la posición de Nelson Insfrán. Sin embargo, el Mono no logró detener el remate, que le pasó pegado al cuerpo.
En ese momento, el Zerillo estalló. “Jugadores, la c… de su madre…”, tronó desde las tribunas antes de que Gimnasia sacara del medio y durante unos minutos. Una señal clara de la bronca que ha quedado entre los fanas luego de las dos caídas sensibles.


