Ignacio Miramón venía teniendo un buen inicio del segundo semestre en el Lobo, tras el Clásico bajó rotundamente su nivel y se lo notó desenfocado ante Riestra por Copa Argentina, por lo que será clave para Ariel Pereyra recuperar anímicamente al volante.
Miramón fue una de las sorpresas positivas de la pretemporada de invierno albiazul. Su buen estado de forma lo posicionaron como uno de los jugadores de los cuales se esperaba un despegue en este segundo semestre tras una primera parte del 2026 plagada de lesiones.

El buen rendimiento en la primeras fechas del oriundo de Bolívar, que supo adaptarse además de como volante central, como mediocampista por derecha y con llegada al área rival, se vio opacado en la última semana, con actitudes extra deportivas y un flojo rendimiento ante Riestra.
Durante el Clásico Platense Miramón fue reemplazado tras estar amonestado por una dura infracción en el primer tiempo y en su ingreso al banco se lo vio escupiendo a hinchas de Estudiantes, mientras que en el encuentro de Copa Argentina se lo vio afectado anímicamente por la derrota del sábado, al punto que tuvo un flojo partido, con responsabilidad en el gol de Riestra y una sustitución en el entretiempo.
En el día a día de Estancia Chica buscarán bajar las revoluciones del volante, que tiene grandes cualidades futbolísticas, pero también un gran temperamento, por lo que uno de los objetivos de la semana en Abasto es poder aplacar al mediocampista de 23 años para que vuelva a enfocarse en lo deportivo y pueda mostrar en cancha su mejor versión.

