El acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO comenzó a bajar del plano de las cúpulas partidarias al territorio bonaerense, aunque todavía con cautela.
Después de las primeras conversaciones entre dirigentes nacionales y la cumbre entre los presidentes de cada partido a nivel bonaerense, Cristian Ritondo y Sebastián Pareja, dirigentes amarillos y violetas empezaron a reconstruir vínculos en distintas secciones electorales, incluso en aquellas donde la falta de acuerdo en 2025 terminó favoreciendo al peronismo.
Una de las primeras señales se produjo el último fin de semana en la Cuarta sección electoral. Pablo Petrecca, el dirigente designado por el PRO para recorrer la provincia, estuvo en Carlos Casares junto a referentes de La Libertad Avanza de la región, entre ellos “Coco” Boris, uno de los principales armadores libertarios de la zona.
La reunión tiene una lectura política particular porque la Cuarta fue precisamente uno de los territorios donde rl PRO y LLA no consiguieron sellar un acuerdo electoral en 2025. La consecuencia fue una elección dividida en tercios que terminó con el peronismo reteniendo una región clave del interior bonaerense.
Petrecca, por entonces intendente de Junín, compitió por fuera de los dos principales espacios junto al extinto frente “Somos” – con parte de la UCR y el peronismo díscolo-. La fragmentación opositora terminó siendo uno de los factores que permitió al peronismo conservar terreno en una sección donde PRO y libertarios buscaban hacerse fuertes.
Ahora, dirigentes de ambos espacios empiezan a explorar un camino diferente.
“Cada uno defiende lo suyo”
El acercamiento todavía está lejos de ser un acuerdo cerrado. “Hay intenciones de avanzar en un frente, pero cada uno defiende lo suyo”, fue una de las definiciones que indicaron a Infocielo fuentes al tanto de las conversaciones.
En el PRO explican que Petrecca es el encargado de recorrer la provincia, escuchar a los distintos sectores y avanzar en propuestas. No se trata, remarcan, de un trabajo personal para posicionar una candidatura sino de una tarea partidaria vinculada con la construcción de un eventual frente opositor.
“La intención es comenzar a discutir una plataforma común, ideas y proyectos con los que PRO y LLA puedan enfrentar al peronismo en la próxima elección” afirman.
En ese armado aparece una premisa que comparten distintos sectores: ganar la Provincia es considerado prioritario frente al diagnóstico de una situación que definen como crítica en materia económica, de seguridad y de funcionamiento del Estado bonaerense.
La dificultad está en cómo traducir esa decisión política en un acuerdo territorial que contemple las estructuras que cada espacio construyó durante los últimos años.
Las heridas de 2025 todavía están presentes. En varias secciones, la falta de acuerdo no fue solamente una diferencia entre las conducciones nacionales: también implicó disputas entre dirigentes locales, intendentes, candidatos y armadores que ahora deberían volver a sentarse a la misma mesa.
La Segunda también empieza a acercarse
La misma lógica aparece en la Segunda sección electoral, otro de los territorios donde PRO y LLA compitieron separados en 2025.
Allí, los hermanos Santiago y Manuel Passaglia, que construyeron el espacio Hechos, continúan marcando distancia de la polarización entre ambos espacios e insisten con la premisa de un espacio político autónomo.
Sin embargo, también comenzaron a aparecer gestos de acercamiento entre dirigentes que históricamente estuvieron vinculados al PRO y sectores libertarios.
Uno de ellos fue la reunión entre Javier Martínez, intendente de Pergamino, y Petrecca. Martínez compitió en 2025 dentro de Hechos, aunque siempre mantuvo públicamente su pertenencia al PRO.

En Pergamino aseguran que el vínculo con La Libertad Avanza viene mostrando una mejoría desde hace aproximadamente seis meses. Incluso valoran como una señal positiva que los libertarios haya acompañado la sanción de la rendición de cuentas del municipio.
El gesto, aunque puntual, es leído dentro del armado local como parte de una dinámica diferente a la de 2025.
“Estamos todos en un camino parecido, tratando de construir un poco de confianza que ha costado”, fue una de las definiciones ante la consulta de Infocielo.
Pero esa confianza tiene una condición: que se respeten los territorios y que no vuelva a ocurrir lo mismo que en 2025.
El desafío de ordenar el mapa bonaerense
La construcción de un frente opositor en la Provincia tiene así un problema que excede las conversaciones entre Karina Milei, Mauricio Macri o Diego Santilli, Cristian Ritondo o Sebastián Pareja.
El acuerdo deberá atravesar un mapa territorial mucho más complejo, donde existen intendentes, legisladores, dirigentes y espacios que durante 2025 tomaron caminos diferentes y, en algunos casos, compitieron directamente entre sí.
La Cuarta y la Segunda aparecen como dos ejemplos concretos. En ambas hubo fragmentación opositora y en ambas comienzan ahora a aparecer señales de acercamiento.
La secuencia coincide con el nuevo clima entre LLA y PRO a nivel nacional. Después de meses de tensión, ambos espacios decidieron retomar el diálogo y avanzar en reuniones periódicas con una prioridad inmediata: construir confianza y coordinar una agenda común, sin discutir todavía formalmente una alianza electoral.
En la Provincia, sin embargo, esa discusión empieza a adquirir otra dimensión. Los dirigentes ya miran el calendario de 2027 y saben que para disputar el territorio bonaerense deberán evitar uno de los principales problemas de la elección anterior: dividir el voto opositor.
El desafío será construir un frente que pueda contener a los distintos sectores, que incluya también a parte del radicalismo y vecinalistas, sin que ninguno sienta que debe resignar el territorio que construyó. Y esa negociación, que recién comienza, promete ser bastante más compleja que una foto entre dirigentes.

