Todavía con el dolor a flor de piel por la muerte de su papá, Lionel Messi volvió a jugar al fútbol. Cuatro días después de la partida de Jorge Messi y pocas horas después de publicar una carta que conmovió al mundo, el capitán del Inter Miami decidió regresar al campo de juego. Entró desde el banco y disputó todo el segundo tiempo ante León, por la Leagues Cup.
El fútbol, ese lugar que tantas veces fue refugio para Leo, volvió a tenerlo como protagonista en una noche muy especial. Su club le había dado libertad para regresar cuando se sintiera preparado, pero Messi decidió no tomarse más días y estar junto a sus compañeros. El resultado, esta vez, quedó en un segundo plano: Inter Miami perdió 3-2 y quedó eliminado del torneo.
En el Nu Stadium, Antonela Roccuzzo estuvo presente en la platea y los hinchas le hicieron sentir todo su cariño. A los 10 minutos del primer tiempo, el estadio se unió en un “olé, olé, Leo, Leo” que se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la noche. Messi observó desde el banco hasta que llegó el momento de saltar a la cancha.
Ya en el segundo tiempo, el 10 intentó aportar lo suyo. Incluso estuvo muy cerca de convertir un gol olímpico con un córner, pero la pelota finalmente no terminó dentro del arco. No pudo regalarle una victoria a su papá ni un gol en una noche atravesada por la tristeza, aunque eso terminó siendo lo menos importante.
Porque, más allá de la eliminación y de cualquier análisis futbolístico, la imagen que quedará será la de Messi volviendo a jugar en medio del dolor. Jorge fue una figura fundamental en su vida y en su carrera, y el fútbol fue siempre uno de los grandes vínculos entre ambos. Cuatro días después de despedirlo, Leo eligió volver al lugar donde tantas veces fue feliz: una cancha. Y esa decisión, esta vez, tuvo un significado mucho más profundo que cualquier resultado.
La carta de Leo a Jorge Messi


