Después de dos años atravesados por disputas internas, impugnaciones y una conducción de contingencia, la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense dará este sábado un paso clave para completar su proceso de normalización y comenzar a delinear su estrategia política de cara a las elecciones de 2027.
La jornada tendrá como escenario el Club Atenas de La Plata y estará marcada por la sesión constitutiva de la Convención Provincial, uno de los principales órganos de decisión del partido y el encargado, entre otras cuestiones, de definir la política de alianzas de la UCR. A las 9 comenzará la acreditación de los convencionales, mientras que a las 12 se realizará la sesión en la que quedarán formalmente constituidas las nuevas autoridades.
En ese marco, el dirigente platense de Evolución, Pablo Nicoletti, será elegido para presidir la Convención, mientras que Emiliano Balbín, representante del sector de Maximiliano Abad, ya fue designado al frente del Comité Provincia. La vicepresidencia quedó en manos de la exdiputada Josefina Mendoza, vinculada al espacio de Martín Lousteau.
La Convención estará integrada por 299 representantes. La Primera sección contará con 87 convencionales, la Segunda con 19, la Tercera con 68, la Cuarta con 20, la Quinta con 41, la Sexta con 27, la Séptima con 9 y la Octava con 12. A ellos se suman ocho representantes de la Juventud Radical y otros ocho de la Organización de Trabajadores Radicales (OTR).
La composición también expone el peso del conurbano y La Plata dentro del órgano partidario: la Primera, Tercera y Octava secciones reúnen 173 convencionales, el 57,9% del total. El interior, en tanto, concentra los 126 restantes.
La nueva conducción deberá terminar de distribuir los cargos de la mesa ejecutiva de la Convención, que estará integrada por un presidente, un vicepresidente y siete secretarios, además de representantes de la OTR y la Juventud Radical. Los lugares serán repartidos entre los principales sectores internos, Evolución, Adelante y los intendentes, en un acuerdo que busca evitar que la normalización se transforme en una nueva fuente de conflicto.
El desafío de recuperar unidad y peso político
El proceso de reorganización llega después de una etapa marcada por fuertes enfrentamientos entre las distintas líneas del radicalismo bonaerense. Si bien los sectores alcanzaron un acuerdo para conformar una conducción partidaria, las diferencias internas todavía persisten y podrían volver a ponerse en juego al momento de discutir candidaturas y alianzas.
El objetivo declarado por la nueva conducción es utilizar esta etapa para recuperar protagonismo territorial y construir una alternativa con vocación de gobierno para 2027.
La agenda partidaria también buscará instalar una serie de ejes vinculados a los problemas de la Provincia, como la inseguridad, el funcionamiento de la salud pública, la situación del IOMA, la crisis educativa y el estado de las rutas y caminos bonaerenses.
El radicalismo llega, sin embargo, a esta nueva etapa con un escenario electoral y legislativo más débil que en otros períodos. Actualmente cuenta con cinco diputados y dos senadoras provinciales, distribuidos en dos bloques, mientras que también perdió representación en numerosos concejos deliberantes.
A nivel municipal, la UCR conserva el control de 27 intendencias, entre ellas Tandil, Trenque Lauquen, Saladillo, Rauch, Lincoln, Rojas, Balcarce, Ayacucho y General Viamonte. En alrededor de una decena de esos distritos, además, los intendentes enfrentan el límite para competir por un nuevo mandato si continúa vigente la normativa que restringe las reelecciones consecutivas.
En paralelo, ya comenzaron a aparecer movimientos de cara a la pelea por la Gobernación. El intendente de General Viamonte, Franco Flexas, se lanzó como precandidato y comenzó a buscar respaldos dentro y fuera del radicalismo. Su postulación, sin embargo, es observada como una de las primeras de un escenario que podría sumar otros nombres.
Antes del acto central, previsto para las 17 bajo la consigna “El Radicalismo en marcha”, la dirigencia mantendrá reuniones con intendentes, concejales, legisladores, autoridades partidarias y representantes de la Juventud Radical, Franja Morada y la OTR.
Así, la UCR bonaerense intentará cerrar formalmente una etapa signada por las internas y comenzar otra en la que el principal desafío será transformar la unidad institucional en fortaleza política, recuperar presencia territorial y llegar a 2027 con capacidad para disputar candidaturas, alianzas y espacios de poder en la Provincia.

