La investigación por la muerte de Isabella Aguirre, la nena de dos años que falleció en Villa Gesell, sumó un nuevo capítulo con la detención de su madre, Lucía Sosa. La mujer, de 43 años, quedó imputada por el delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo y fue trasladada a la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de la ciudad balnearia.
La medida fue ordenada por la Justicia luego de que la pesquisa avanzara sobre las circunstancias que rodearon la muerte de la pequeña, ocurrida el martes 21 de julio, cuando fue llevada sin vida al Hospital Municipal de Villa Gesell.
El caso tomó un rumbo diferente tras conocerse el resultado preliminar de la autopsia, que estableció que la niña murió por una asfixia obstructiva seguida de un paro cardiorrespiratorio. Esa conclusión no coincidió con la versión inicial que había dado la madre, quien sostuvo que la menor sufrió un broncoespasmo mientras le daba la mamadera.
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La investigación también volvió a poner bajo la lupa los antecedentes de Sosa. En 2016, la mujer había sido investigada por las muertes de otras dos hijas, Candela, de cinco meses, y Jazmín, de casi un año. Si bien una de esas causas terminó con una absolución, los antecedentes fueron incorporados al análisis de la nueva causa.

LA PALABRA DEL HIJO
En las últimas horas también tomó repercusión el testimonio de Lucas Ruiz, hijo biológico de Sosa, quien aseguró que desde hacía años advertía sobre el comportamiento de su madre y pidió que permaneciera privada de la libertad: “Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo. Sabíamos que si no quedaba presa o internada iba a volver a pasar“, afirmó el joven en declaraciones a TN.
La causa continúa bajo la calificación de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo, un delito previsto en los artículos 106 y 107 del Código Penal, que contempla penas de entre cinco y 15 años de prisión. Mientras tanto, los investigadores continúan reuniendo pruebas para determinar con precisión qué ocurrió en las horas previas al fallecimiento de Isabella y establecer las responsabilidades penales correspondientes.

