Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) cuestionó la metodología utilizada por el INDEC para medir la inflación de junio y aseguró que, de haberse aplicado la actualización de los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría alcanzado el 2%, en lugar del 1,9% informado oficialmente.
Según el centro de estudios, el organismo estadístico ya debería haber incorporado esa nueva canasta de consumo, que asigna un mayor peso a rubros como servicios y transporte. Con esa metodología, sostuvo, la inflación acumulada en el primer semestre habría sido del 17,5%, frente al 16,8% publicado por el INDEC.
Además, el CEPA afirmó que si esa reponderación se hubiera aplicado desde fines de 2023, el incremento acumulado de los precios sería 12,6 puntos porcentuales superior al reflejado por la medición oficial.
¿Qué cuestiona el CEPA?
El informe plantea que la utilización de ponderadores desactualizados provoca que algunos rubros, especialmente los servicios, tengan un peso menor al que hoy representan en el gasto de los hogares.
En ese marco, remarcó que:
- Con la canasta actualizada, la inflación de junio habría sido 2%.
- El acumulado del primer semestre pasaría de 16,8% a 17,5%.
- Desde fines de 2023, la diferencia acumulada alcanzaría 12,6 puntos porcentuales, siempre según las estimaciones del CEPA.
Los rubros que más presionaron sobre los precios
Aunque reconoció la desaceleración del índice general, el informe señaló que algunos sectores continuaron mostrando incrementos por encima del promedio.
Entre ellos destacó:
- Recreación y cultura: +4,2%.
- Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: +3,3%, impulsado por aumentos en tarifas y alquileres.
- Salud: +2,9%, por las subas en prepagas y medicamentos.
- Transporte: +1,6%, con incrementos en colectivos y subtes del Área Metropolitana de Buenos Aires.
En contrapartida, el CEPA atribuyó parte de la desaceleración de junio al comportamiento de los alimentos. Explicó que la estabilidad e incluso la baja de los precios mayoristas de la carne vacuna, junto con caídas en el pollo y un desempeño dispar de frutas y verduras, ayudaron a contener el índice. También destacó la escasa variación de prendas de vestir (0,4%) y comunicación (0,9%).
Qué espera para julio
Respecto de la evolución de los precios durante julio, el centro de estudios consideró que la debilidad del consumo seguirá siendo el principal factor que limitará nuevos aumentos.
No obstante, advirtió que continuarán los ajustes en distintos precios regulados, entre ellos las tarifas de agua, luz y gas, las cuotas de medicina prepaga, los servicios de telecomunicaciones y el transporte público, mientras que el comportamiento de alimentos dependerá de la evolución de frutas, verduras y carnes durante el mes.

