La Autopista Buenos Aires-La Plata se transformó nuevamente en el objetivo de ataques con piedras, bulones, tuercas y tornillos contra vehículos en movimiento.
Esta vez, las cámaras de una señal de noticias nacional como es A24 llegó hasta el lugar para mostrar en vivo la gravedad de una situación que se repite desde hace meses. Un móvil se instaló a metros de la bajada del kilómetro 52, en Tolosa, uno de los sectores donde se registran más episodios de este tipo.
Según relató el cronista desde el lugar, un micro y tres autos particulares fueron atacados con lo que describió como “bulonazos”: tuercas y tornillos disparados con gomeras que, por la fuerza del impacto, provocan daños mucho más graves que una piedra común. “Rompen los vidrios porque atentan contra la integridad física de los pasajeros, de los automovilistas”, explicó el periodista al señalar el tramo ubicado luego de cruzar el puente, en sentido hacia la Ciudad de Buenos Aires.
Un solo policía frente a los ataques
El informe también dejó al descubierto la escasa capacidad de respuesta frente a estos hechos. En el puesto de control de la zona hay un único efectivo policial que, según describió el móvil, “realmente poco puede hacer más que recibir la denuncia” cuando el ataque ya ocurrió.
El cronista sostuvo que se trata de “un problema realmente sin solución” mientras los automovilistas continúan expuestos cada vez que atraviesan ese sector de la autopista.
Además, recordó que en otros puntos del corredor, como el tramo de Quilmes, se colocaron mallas y enrejados para impedir que los agresores lleguen al borde de la traza. Esa protección también se instaló en el acceso al puente antes del descenso hacia La Plata, aunque no logró eliminar el riesgo. “Si tiran también desde ahí con gomeras, la parábola hace que también pueda destruir los autos”, advirtió.
La bajada de 520, el sector más vulnerable
El móvil de A24 señaló que uno de los puntos más expuestos es la bajada hacia la avenida 520, que conecta con Abasto, Ringuelet, Tolosa y Melchor Romero. A diferencia de otros sectores de la autopista, allí no existen mallas ni enrejados que dificulten el accionar de quienes arrojan proyectiles contra los vehículos.
Según describió el cronista, esa ausencia de protección hace “bastante fácil” que cualquier persona se acerque al borde de la autopista y ataque a los autos que circulan.
El informe volvió a poner en evidencia una problemática que los usuarios de la Autopista Buenos Aires-La Plata denuncian desde hace semanas. Los ataques con piedras, bulones y tuercas continúan repitiéndose en el mismo corredor, mientras persisten los reclamos por mayores controles y medidas que garanticen la seguridad de quienes transitan diariamente entre La Plata y la Ciudad de Buenos Aires.

