El conflicto con los vecinos de la zona norte de La Plata y AUBASA por la construcción de la nueva bajada de la Autopista Buenos Aires-La Plata en City Bell sumará un nuevo episodio. Habitantes de Villa Bell, Barrio Pasteleros y la Asamblea Barrial de la Zona Norte convocaron a una tercera asamblea abierta para el sábado 18 de julio a las 11 frente al Parque Ecológico, donde además realizarán una reducción de calzada sobre Camino Centenario.
La decisión se tomó luego de la segunda asamblea, realizada el 11 de julio con la participación de unos 30 vecinos de Villa Bell, Pasteleros, Villa Elisa, City Bell, El Rincón y Dumor.

En el documento difundido tras ese encuentro, los participantes volvieron a cuestionar “el avance de una obra de gran magnitud sin información pública suficiente” y advirtieron sobre el riesgo hidráulico que representa “la reducción del cauce del arroyo Martín, reemplazado por caños insuficientes”.
Un mismo reclamo, tres asambleas
Según el documento, el proyecto prevé una circulación de entre 35.000 y 50.000 vehículos diarios, la eliminación de la salida de dos calles y nuevas dificultades para cruzar Camino Centenario. Además, los vecinos denunciaron movimientos de tierra, polvo, vibraciones y rajaduras en viviendas cercanas.
También señalaron la aparición de animales silvestres, situación que atribuyen al avance de la obra sobre la zona de transición de la Reserva de Biosfera Parque Pereyra Iraola.

Entre los principales reclamos, sostienen que nunca se realizaron audiencias públicas en los barrios directamente afectados, sino “encuentros en barrios alejados y con escasa difusión previa”. Por ese motivo exigen la presencia del presidente de AUBASA, José Arteaga, para recorrer el lugar y responder a las inquietudes de los vecinos.
El malestar también quedó registrado en un video que circuló con fuerza entre los vecinos de Villa Bell, en la zona de calle 450 y 12 C, uno de los puntos más sensibles del trazado. Las imágenes muestran pilares con varillas de hierro expuestas, zanjas profundas con agua estancada y acumulación de basura, un panorama que los frentistas contrastan con la falta de servicios básicos en el barrio.
En el registro el reclamo que se repite en la zona: la obra avanza sin que nadie les haya explicado cómo quedarán los desagües ni qué calles perderán salida directa a Camino Centenario. El temor es concreto: terminar con un único acceso al barrio, lo que agravaría los problemas de tránsito y anegamiento que ya sufren.
La respuesta de AUBASA
Desde la empresa explicaron que el proyecto, que contempla un distribuidor de 2,1 kilómetros y una inversión superior a los 20 millones de dólares, cuenta con un estudio de impacto ambiental aprobado desde 2019 y con actualizaciones presentadas este año.
Frente a las críticas por el desmonte, AUBASA anunció un plan de restitución que contempla la plantación de cinco árboles nativos por cada ejemplar removido, dentro de un total de 286 forestaciones previstas.
Mientras la obra continúa sobre Camino Centenario, el principal reclamo de los vecinos sigue siendo la realización de una audiencia pública antes de que el proyecto avance de manera definitiva. La convocatoria del próximo sábado será la tercera instancia de movilización organizada para insistir con ese pedido.

