Las vacaciones de Guido Carrillo y Joaquín Correa no pasaron desapercibidas en La Plata. Los dos atacantes se mostraron juntos en distintos videos y fotos realizando trabajos físicos y disfrutando del mar en familia, en un contexto distendido pero con pelota y rutinas de entrenamiento incluidas.
La imagen rápidamente se viralizó entre los hinchas de Estudiantes, que no tardaron en reaccionar en redes sociales y volver a instalar un viejo deseo: ver nuevamente a Correa vistiendo la camiseta del Pincha en la segunda parte del año.

El entusiasmo, sin embargo, choca con la realidad contractual. El delantero actualmente pertenece a Botafogo, con vínculo vigente hasta fines del año próximo y una cláusula de salida cercana a los 40 millones de euros, una cifra que lo aleja, al menos por ahora, de un retorno inmediato al fútbol argentino.
Mientras tanto, la postal de ambos futbolistas entrenando juntos alimenta la ilusión de los hinchas, que se permiten soñar aunque el mercado marque otra cosa. En el fútbol, las redes muchas veces abren puertas emocionales… aunque los contratos sigan cerrándolas.

