La eliminación de Gimnasia en el Torneo Apertura demandará un duelo deportivo para asmiliar el golpe. Sin embargo, puertas adentro, la dirigencia deberá empezar a abordar dos tópicos. Uno, la continuidad de Ariel Pereyra -es decir, si es ratificado o vuelve a Reserva para que llegue otro DT. Y la otra es renovación de Marcelo Torres, que en términos del jugador está frenada.
Aunque Chelo Torres tiene la decisión tomada de seguir en GELP, valorando que el club le reabrió las puertas del fútbol argentino tras varios años en el exterior, hasta el momento no existe un acuerdo total en todos los puntos contractuales.
Es por eso que, si bien Torres manifestó hace 15 días en diálogo con Olé que había “un acuerdo de palabra” para extender su contrato -sería hasta 2029- desde el entorno del jugador y el propio futbolista manifiestan que la pelota ahora la tiene Carlos Anacleto.
Números que pesan en la balanza

Es tan cierto que el futbolista se muestra predispuesto a adaptar sus pretensiones a la realidad económica de Gimnasia como que Torres hace pesar en la mesa lo que ha hecho en el campo: cerrada su participación en el Apertura, el Chelo terminó el torneo organizado por la Liga con 7 goles en 14 remates al arco francos (un 50% de sus tiros fue adentro) y una altísima proporción de remates totales que terminaron en gol. Además, en Copa Argentina tiene otro gol -más dos asistencias-.
Las métricas ya han generado el atractivo en distintas instituciones del fútbol local. Sin ir más lejos, Lanús hizo una propuesta en marzo para comprar el 50% de Torres en una suma cercana al u$s 1 millón que fue descartada por el Lobo, que pidió una cifra muy superior. Y posteriormente llegó la explosión del delantero de 28 años, cuyo contrato se termina el último día de este año y que seguramente recibirá propuestas formales durante el largo receso de junio.
Hasta el momento, más allá del conocimiento del interés de diferentes clubes por Marcelo Torres, nadie ha avanzado formalmente por él. Además, en todo pesan las ganas de Chelo de seguir vinculado a un club al que puso “a la altura de los grandes” por cómo se trabaja.
La comodidad que siente en GELP también es parte de lo que evalúa el jugador. Pero falta llegar a un acuerdo en los números. Ahí estará el tópico que el club tendrá que abordar con cierta urgencia.

