Más que fino. Finísimo. Al límite. Y acaso, también, para dudar. Porque la verdad, la sensación es que Germán Delfino, en el VAR, buscó respaldar de algún modo la decisión que tomó en cancha el línea 1 Sebastián Raineri, que enseguida levantó la bandera, con una seguridad imposible. Porque después, según las imágenes, queda claro que no fue posible que haya visto lo que vio.
Como fuera, a Gimnasia le anularon el segundo gol por una posición adelantada del Chelo Torres que hay que denominar como increíble. Porque la cola del delantero de Gimnasia y el codo de Lisandro Magallán, justo un ex Gimnasia, están casi en la misma línea.
Encima, luego del cabezazo de Auzmendi que tapó de manera especular Montero, el Chelo había capturado el rebote para definir para el 2-0 parcial. Pero que finalmente fue anulado.
Imágenes que dejan dudas
De hecho, en el trazado de líneas que hizo la TV, la ventaja del pantalón azul sobre el codo del defensor es casi invisible. Son de esos offside que no deberían existir, que atentan contra el espíritu del juego y que, de implementarse la ley Wenger (propone sancionar offside solo si todo el cuerpo del atacante está adelantado respecto al penúltimo defensor), no se cobrará más.

A Gimnasia, esta vez, se lo marcaron y le impidieron sacar una ventaja clave en Liniers.

