Como era de esperar tras conocerse el fallecimiento de Marcos Conigliaro, Estudiantes lo recordó y despidió como un verdadero héroe e ídolo del club. En el marco del encuentro ante Central Córdoba, primera aparición del Pincha tras la triste noticia, los hinchas y la institución homenajearon al ex futbolista multicampeón.
Ya en la previa al partido el recuerdo del delantero estuvo presente en los hinchas, que llegaron esperando poder reconocerlo durante el encuentro. Por ello, antes del silbatazo inicial, ambos equipos se posicionaron en el círculo central para realizar un emotivo minuto de silencio y un sentido aplauso posterior. Todo ello con la imagen de Conigliaro en la pantalla gigante.
“A la eterna memoria del gran Marcos Conigliario. ¡Por siempre, Campeón del Mundo!”, escribió el club, que en el entretiempo organizó un pequeño pero significativo segundo homenaje, con la Copa Intercontinental presente en el centro del Estadio de UNO. Una merecida despedida para uno de los héroes de Old Trafford y para un hombre que vivió su vida cerca del club.
Conigliario, en los libros grandes de la historia Estudiantes
Marcos se había incorporado a EDLP en 1965 y fue parte del plantel que conquistó el Metropolitano 1967. Luego vendría el éxito internacional: las Copas Libertadores de 1968, 1969 y 1970, además de la recordada Copa Intercontinental de 1968.
Su nombre quedó especialmente marcado en la historia porque fue clave para el título del mundo: convirtió en la primera final ante el Manchester United, en la Bombonera, un triunfo clave para que Estudiantes terminara consagrándose campeón de la Intercontinental. Esa conquista lo ubicó entre los protagonistas de una de las mayores gestas del fútbol argentino.
En los últimos tiempos su imagen yendo a UNO, colgando la bandera y disfrutando con la gente fue señal de humildad, de compromiso, de identificación total con un club que lo despide entre lágrimas. Honrando su memoria. Su compromiso. Sus hazañas.



