Pasadas cinco fechas, en Gimnasia hay algo que no termina de cerrar. Tras el auspicioso estreno ante Racing Club, el equipo fue perdiendo claridad, intensidad y funcionamiento. Los cambios se acumularon por distintos motivos y el respeto mostrado en el Clásico terminó de exponer una duda central: el mediocampo todavía no sale de memoria.
Para Fernando Zaniratto, el gran desafío pasa por encontrar equilibrio en la zona más sensible del equipo. Con la llegada de los “Nachos”, el DT parece tener cuatro nombres para tres lugares, pero todavía no logra dar con la fórmula ideal para que el corazón del equipo funcione.

Lo que sí parece claro es que los cuatro juntos no tienen lugar. Nicolás Barros Schelotto, Augusto Max, Ignacio Miramón e Ignacio Fernández compiten por esos puestos. Todos ofrecen variantes distintas, pero el equipo no arranca y la lupa empieza a posarse tanto sobre ellos como sobre el entrenador.
Nacho Fernández, el que todavía no apareció
Es el emblema del mercado y su regreso fue anunciado con bombos y platillos. Sin embargo, su fútbol todavía no apareció. Jugó de enganche, de segundo punta, de volante por derecha y hasta de extremo. No logró destacarse en ninguna posición. En el Clásico fue interior izquierdo para tener la cancha de frente, pero el resultado no cambió. La pregunta empieza a instalarse: ¿atraviesa un bajón o es víctima de un sistema que no lo potencia?

Barros Schelotto, de impacto inicial a irregularidad
Nico debutó con un partidazo ante Racing, pero después su nivel fue en descenso. Compitió como pudo en el Monumental, levantó con un golazo ante Aldosivi y volvió a apagarse frente a Barracas Central y Estudiantes. Es joven y el bajón puede ser lógico, pero su titularidad ya no parece inamovible.
Augusto Max, de cuestionado a indiscutido
El caso más llamativo es el de Augusto Max. Después de un error grosero en el clásico del verano, su continuidad parecía sentenciada. Sin embargo, respondió con carácter, mejoró su nivel y hoy nadie discute su presencia. En medio de volantes con mejor pie, apeló a su entrega y regularidad para consolidarse como pieza fija.

Miramón, lesión superada y chance de volver
Ignacio Miramón sufrió un desgarro en la pretemporada y fue recuperándose de a poco. Un buen ingreso ante Aldosivi le alcanzó para meterse como titular ante Barracas, aunque el equipo tuvo allí su peor actuación del torneo. Luego quedó afuera del Clásico, pero volvió a sumar minutos con criterio y pide pista para Mendoza.

La semana será decisiva. Zaniratto deberá definir quién queda afuera en un partido clave para el futuro inmediato del Lobo. Porque más allá de nombres propios, lo que está en juego es encontrar un mediocampo que le devuelva identidad y competitividad al equipo.

