Son momentos de sumo hermetismo y tensión en el mundo de Estudiantes de La Plata debido a la pausa en la negociación entre el Pincha y Boca Juniors por el pase de Edwuin Cetré. El extremo colombiano ya trabaja en las instalaciones del Mariano Mangano a las órdenes de Eduardo Domínguez.
La conducción de Juan Sebastián Verón tiene una postura clara respecto al tono que tomó la operación con el Xeneize. “Esperemos que llamen y luego vemos”, fue la respuesta de una fuente consultada por Cielosports.
Si los de la Ribera se comunican nuevamente, con intenciones de ofrecer menos de los 3 millones de dólares pautados en un inicio, difícilmente el León pretenda continuar con la transferencia, aunque la puerta no está cerrada definitivamente. Van a escuchar.
Por eso, primero se tiene que dar el llamado de Boca y luego Estudiantes resolverá en consecuencia. Porque para dar una respuesta anticipada, primero debería conocer la nueva propuesta del Xeneize, si es que esta se diera. Desde un principio, con la negociación en otro contexto, el Pincha fue firme en recibir tres palos por el 50% y terminó siendo lo que finalmente ocurrió.
Pero ahora Boca no está dispuesto a invertir lo mismo por el colombiano y avisó que en estos términos el pase no se hace. Por eso, define cómo seguir. Si avanza, hará otra oferta. Y si no, el pase se caerá definitivamente…

Más allá de todo esto, la intención de la dirigencia es desprenderse de un futbolista más para equilibrar las finanzas, y no está garantizada la continuidad de Cetré en caso de que surja alguna propuesta que llene las expectativas de la tesorería de Avenida 53. También en el foco está Tiago Palacios y Botafogo de Brasil sigue buscando a Cristian Medina.
Los médicos de Boca no aprueban la llegada de Cetré
Boca expone los mismos parámetros que Paranaense: tras hacerle estudios al jugador, los médicos del club no aprueban la llegada del colombiano por una vieja lesión en la rodilla, luego de una operación de meniscos que tuvo en México en el 2018, cuando jugaba en Santos Laguna. Y todo, cuando pese a eso, el delantero viene siendo una de las figuras del fútbol argentino, fundamental en el último campeón.
Pero la cuestión está así planteada: tras realizarle al delantero algunos estudios complementarios de la rodilla en cuestión, el cuerpo médico de Boca le bajó el pulgar a la llegada del colombiano. Sobre todo, porque se trata de un contrato de cuatro años, el cual también estaba arreglado como toda la operación. ¿Y entonces? Define la dirigencia. Mejor dicho, Riquelme. Ya pasó en otros casos que, pese a la sugerencia médica, la directiva decidió hacerse cargo de la operación de todas formas, asumiendo el riesgo o el costo de la advertencia.
“Está caído”
Su representante, ante la consulta de Cielosports, fue claro: “El pase así está caído”, aseguró Giancarlo Uda. Una de las primeras versiones fue una diferencia con el DIM, que en realidad no es la cuestión esencial: porque con los colombianos también Boca había llegado a un acuerdo por la otra mitad del pase.


