Alguna vez dijo Alejandro Sabella que Sebastián Verón era “el jugador más preponderante” de la historia del club. No se equivocó. Y así como casi no hay discusión en ese facto, tampoco casi hay oposición a que José Sosa, desde el año 2000 en adelante, ocupa el segundo lugar de esos jugadores insignia, detrás del actual presidente.
El anoche capitán hizo un recorrido fenomenal por Europa, tuvo tres ciclos en Estudiantes y ganó seis campeonatos. Nada mal para alguien que mantiene el espíritu competitivo a flor de piel y guía al plantel con cuatro décadas en el lomo.

El príncipe fue reconocido anoche por sus más de 300 partidos con la camiseta de Estudiantes. 308 en realidad. Y se llevó una ovación y no es para menos: más allá de lo que hizo futbolísticamente, es el líder del vestuario y lo demostró cuando salió a sentar posición con la transferencia de Ascacibar, por ejemplo.
Con el partido de anoche, Sosa completó 308 partido con la roja y blanca y quedó a seis de meterse en el top ten de los jugadores con más partidos jugados en el club. Está a dos de Hugo Gottardi y a cinco de Walter Garcerón, por lo que, si sigue así, muy probablemente lo logre en el corto plazo.
“Vamos a encarar la semana con una energía positiva, sabemos lo que significa el clásico. Hoy me toca transmitirles a los chicos que disfruten de este club. El domingo los esperamos a los hinchas en el Country, que siempre nos llenan de energía”, dijo brevemente en la zona de vestuarios antes de irse a disfrutar de su familia, recientemente agrandada por el nacimiento de su pequeña hija Aitana.

