La novela de los mil capítulos llegó a su fin, pero no terminó. Luego de las declaraciones del técnico de Estudiantes, Eduardo Domínguez, sobre el posible retorno de Marcos Rojo al club, la mañana del martes se vio periodísticamente convulsionada y con una certeza.
Es que el deté fue claro en la conferencia cuando habló de Rojo con señales positivas. La confirmación de la búsqueda de un central y el nombre de Marcos sobre la mesa parecían una ecuación sencilla para asegurar una vuelta que hubiera sido sumamente controversial.
Y sí, leyó bien. Hubiera. Porque a pesar de que las negociaciones fueron ciertas y que la chance estuvo, Marcos Rojos seguirá en Racing un tiempo más, tal como aticipó este medio el domingo último. Pero ojo, la forma en la que habló Domínguez, abriéndole la puerta como nunca antes, hace presagiar que Rojo volverá a ser tema en un período breve, una vez más.

La decisión de Rojo, explicada pormenorizadamente el último domingo
La chance fue real. Y concreta. Como publicó Cielosports.com, Marcos Rojo otra vez estuvo en el radar de Estudiantes para pegar la vuelta. Hubo contactos entre el Pincha, el representante del jugador, el inglés Kristian Bereit, y también entre el agente, el defensor y Racing, para darle un marco a la situación.
Tras la caída del pase de Zaid Romero, quien al final se fue al Getafe, el Pincha pensó en el retorno de Marcos, siempre polémico por su mal vínculo con la gente. Una situación que iba a tener que remendarse para lograr su retorno.
La cuestión es que en un principio Racing le había abierto la puerta de salida al central. Si tenía una posibilidad para irse, no iba a ponerle trabas para su salida. Y a pesar de que algunos medios negaron la información, hubo contactos reales y cercanos, algo que fue revelado por distintas fuentes y hasta por periodistas que cubren habitualmente la información diaria del club de Avellaneda.
¿Por qué no se dio otra vez? Porque en estos días el defensor tuvo una charla con Gustavo Costas y Diego Milito y tomó la decisión de seguir en la Academia.

Si bien Rojo sabe que arranca desde atrás en la pelea por el puesto, como suplente de Agustín García Basso, el técnico le dejó en claro que igual lo iba a tener en cuenta. Y como le quedan sólo seis meses de contrato, quedaron en cumplir con el vínculo y después sí darle la chance de salir, sin costo para el jugador. Así, en principio, el defensor jugará este semestre en la Academia y luego se desvinculará, a pesar de que hay una cláusula de renovación unilateral (y a favor del club) por seis meses más.

