El inicio de la temporada turística en la provincia de Buenos Aires no mostró mejoras respecto de 2025 e incluso se agravó, con indicadores negativos en la cantidad de veraneantes, la duración de las estadías y, especialmente, en el consumo en la costa atlántica.
“7 de cada 10 argentinos no pueden salir de vacaciones”, afirmó el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, anfitrión de la primera conferencia de verano con la que el gobierno bonaerense monitorea la actividad turística.
Hasta la localidad llegaron el gobernador Axel Kicillof, la vicegobernadora Verónica Magario y varios ministros, entre ellos Augusto Costa (Producción), Gabriel Katopodis (Infraestructura), Nicolás Kreplak (Salud) y Javier Rodríguez (Asuntos Agrarios), además de funcionarios provinciales como el titular del Banco Provincia, Juan Cuattromo.
“Convoco a los gesellinos a seguir luchando por esta temporada; tenemos que revertir, como sea, esta situación compleja que no generamos nosotros, sino las políticas nacionales”, sostuvo Barrera, quien advirtió sobre una caída del consumo de alrededor del 30% en el distrito.
Tres indicadores negativos en la temporada de turismo bonaerense
A continuación, el ministro de Producción, Augusto Costa, repasó los números registrados entre el 1 de diciembre de 2025 y el 12 de enero de 2026 en materia turística.
Los indicadores se centraron en la cantidad de turistas en los destinos bonaerenses, la duración de las estadías y los niveles de consumo.
Según explicó el funcionario provincial, en el período mencionado pasaron por la provincia 3,6 millones de turistas, cifra que la ratificó como el principal destino de veraneo del país.

Pese a ello, los números no resultaron alentadores. De acuerdo con los relevamientos provinciales, el número de turistas cayó un 2,4% —unos 90 mil menos que en 2025— y un 9% si se lo comparó con 2024, lo que implicó 350 mil visitantes menos.
En materia de estadías, los veraneantes optaron por vacaciones más cortas. “Hubo una caída promedio del 3,7% en la primera quincena de diciembre y del 7% en la segunda”, señaló Costa.
El peor de los indicadores fue el del consumo. De acuerdo con los registros bonaerenses, se produjo una caída del 21% en lo que va de la temporada. “Se desplomó el consumo respecto de una temporada anterior que ya había caído de manera muy significativa”, afirmó el ministro.
Costa precisó que la baja en el consumo se sintió con mayor fuerza en los destinos de la costa, con un retroceso cercano al 26%. Otro dato relevante fue el desplome de los gastos turísticos a través de Cuenta DNI, que rondó el 40%.
“Tenemos una temporada con menos turistas, que se quedan menos tiempo y gastan menos”, sostuvo el funcionario, y graficó que la situación implicó un 10% menos de ingresos respecto de los niveles de hace dos años.
En cuanto a la ocupación hotelera, los registros promediaron un 69%, lo que representó un punto menos que el año pasado. En ese contexto, desde la Provincia remarcaron que el segmento más afectado por el ajuste y la imposibilidad de salir de vacaciones fue el de la clase media.
Como contracara, Costa se refirió al boom del turismo emisivo y cuestionó a la administración nacional: “La política del gobierno nacional prácticamente se transformó en una agencia de viajes al exterior, en una competencia desleal”, afirmó.

