El Concejo Municipal de Rosario busca acelerar el debate para avanzar con la prohibición de los cuidacoches, también conocidos como trapitos. El oficialismo pretende que la ciudad adhiera antes de fin de año a la Ley Provincial N° 14.486, que establece restricciones para esta actividad en la vía pública.
El concejal Fabrizio Fiatti, integrante del bloque oficialista de Unidos, sostuvo que resulta urgente aprobar la normativa para habilitar operativos conjuntos entre los agentes municipales y la Policía de Santa Fe.
Según explicó, la adhesión local es un requisito necesario para que el municipio pueda firmar el convenio con el Gobierno provincial y contar con mayores herramientas de intervención en las calles.
“Necesitamos tener la prohibición local para poder hacer cesar las conductas que molestan a los vecinos”, expresó Fiatti durante una entrevista radial.
El proyecto fue enviado por el intendente Pablo Javkin al Palacio Vasallo el pasado 15 de octubre. Sin embargo, el tratamiento legislativo quedó postergado por el debate sobre la legalización de las aplicaciones de transporte Uber y DiDi.
Qué propone el proyecto para los cuidacoches en Rosario
La iniciativa establece una prohibición general de la actividad en la ciudad. Esto incluye el ofrecimiento de espacios para estacionar, la guarda, el cuidado, el lavado y la limpieza de vehículos a cambio de dinero, incluso cuando el pago sea voluntario.
Sin embargo, el proyecto contempla una posibilidad de excepción: el Ejecutivo municipal podrá autorizar estas actividades en determinados sectores y bajo condiciones específicas.
La facultad permitirá establecer requisitos, modalidades y plazos para habilitar la actividad en situaciones particulares. Uno de los antecedentes mencionados es la autorización que se realiza durante la Fiesta Nacional de las Colectividades.
Además, la propuesta incorpora modificaciones al Código de Convivencia Ciudadana para establecer un régimen específico de infracciones y sanciones.
Cuáles serían las multas y sanciones para los trapitos
El proyecto diferencia las actividades realizadas sin autorización de aquellas que incluyen circunstancias agravantes.
Para quienes ofrezcan servicios de estacionamiento o cuidado de vehículos sin autorización, se prevén entre 15 y 80 horas de tareas educativas y concientizadoras, sin contemplar una multa económica para esa infracción por sí sola.
En cambio, cuando existan agravantes, las sanciones podrán elevarse a multas de entre 10 y 200 unidades fijas, además de entre 30 y 160 horas de tareas educativas.
Entre las situaciones consideradas agravantes aparecen:
- El uso de violencia o amenazas contra personas o bienes.
- La actividad en sectores de estacionamiento medido.
- La presencia en las inmediaciones de eventos públicos masivos.
- El aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad por género, edad o discapacidad.
- El desarrollo de la actividad durante el horario nocturno, entre las 18 y las 6.
- La actividad en zonas escolares, bancarias o edificios públicos.
A valores de octubre, las multas previstas para estos casos equivalen a montos de entre 23.270 y 465.400 pesos, aunque los importes pueden modificarse por las actualizaciones de la unidad fija.
El esquema también contempla sanciones más elevadas para quienes actúen como organizadores, coordinadores o responsables de la actividad. En esos casos, las multas podrían alcanzar las 400 unidades fijas, equivalentes a 930.800 pesos según los valores de referencia mencionados en el proyecto, junto con 160 horas de tareas comunitarias.
Por otra parte, la legislación provincial contempla penas de arresto de entre 10 y 20 días para casos de reincidencia, con posibles incrementos ante la presencia de agravantes.
El proyecto también contempla un abordaje social
Uno de los puntos que el oficialismo busca incorporar es una estrategia de inclusión y reconversión laboral para las personas alcanzadas por la prohibición.
En ese sentido, la iniciativa establece que el gabinete social municipal, en coordinación con el Gobierno provincial, deberá implementar medidas de acompañamiento.
Entre las alternativas previstas figuran:
- Capacitación y formación en oficios.
- Asistencia para desarrollar emprendimientos productivos.
- Incorporación a propuestas de la economía social, ferias y mercados.
- Vinculación con programas de empleo.
- Acompañamiento para finalizar los estudios primarios y secundarios.
- Acceso a programas de salud mental y abordaje de consumos problemáticos.
Desde el oficialismo remarcaron que la problemática requiere una respuesta que no se limite a los controles en la vía pública.
El debate continuará en las comisiones del Concejo Municipal y el objetivo del bloque oficialista es avanzar con el tratamiento durante las próximas semanas para que Rosario pueda implementar la prohibición de los cuidacoches antes de fin de año.


