El Charrúa goleó 3-0 a Argentino en el Gabino Sosa, por la fecha 28 de la Primera C, en un partido que comenzó parejo pero terminó con dominio absoluto del conjunto local.
El equipo de Tablada aprovechó sus momentos, fue contundente frente al arco y terminó construyendo una victoria que le permite sostener su ilusión en la recta final del campeonato.

Una expulsión que cambió el partido
Argentino había comenzado mejor y tuvo una situación inmejorable para ponerse en ventaja, pero Rubarth no pudo definir ante Giroldi.
Sin embargo, el encuentro cambió a los 24 minutos. Manuel Correa vio la tarjeta roja y dejó al Salaíto con diez jugadores durante gran parte del clásico.
A partir de allí, Central Córdoba comenzó a encontrar espacios y a inclinar el partido a su favor.
Paulo Killer abrió el camino para el Charrúa
El primer golpe llegó a los 34 minutos. Después de un córner ejecutado desde la izquierda por Quijano y una salida fallida de la defensa visitante, Paulo Killer apareció en el área y empujó la pelota para poner el 1-0.
El gol le dio tranquilidad al conjunto local, que encontró cada vez más espacios ante un Argentino obligado a replegarse.
Pasinato aumentó la diferencia antes del descanso
Cuando parecía que el Salaíto podía llegar al entretiempo todavía con vida, apareció Luca Pasinato.
A los 44 minutos, el delantero recibió dentro del área y sacó un remate cruzado que terminó en el fondo del arco. El 2-0 dejó a Central Córdoba con una ventaja cómoda y a Argentino contra las cuerdas.

Joaquín Messi liquidó el clásico
El golpe definitivo llegó apenas comenzado el segundo tiempo.
A los 51 minutos, Joaquín Messi marcó el tercer tanto del Charrúa y sentenció el clásico. Con el 3-0, Central Córdoba manejó los tiempos del partido y encaminó una victoria que terminó siendo contundente.
Central Córdoba mira hacia arriba y Argentino no puede despegar
El triunfo le permitió al Charrúa estirar su racha positiva y mantenerse firme en la pelea por el Reducido por el segundo ascenso.
Para Argentino, en cambio, la derrota profundiza su preocupación en la parte baja de la tabla. El Salaíto no pudo reaccionar después de la expulsión y terminó sufriendo una goleada en un clásico que Central Córdoba dominó con autoridad.

