Estos tres sectores nucleados en la CTA, unificaron la jornada de protesta para que el gobierno de Daniel Scioli ceda y otorgue una mejora en los sueldos antes de fin de año, ya que consideran que el ajuste del 19% promedio dispuesto en marzo fue prácticamente “pulverizado” por el incremento del costo de vida.
La medida de fuerza afectará la atención en los hospitales y en los tribunales, además de impactar en distintas áreas de la administración pública. Y si bien el aumento de sueldos es el reclamo en el que coinciden todos estos gremios, cada uno tiene reivindicaciones sectoriales.
En el caso de ATE, se reclama el cumplimiento de acuerdos paritarios, devolución de cinco meses de asignaciones familiares producto de que la Provincia comenzó a pagar una mejora con esa demora en relación a lo dispuesto por la Nación, la elección de los integrantes del directorio del IOMA e IPS por voto directo y secreto de sus afiliados y que no se incorpore el presupuesto del IPS al presupuesto provincial.
En ese marco, este gremio dispuso a partir de las 12 cortes en distintas parte de la Provincia como en la ruta 9 a la altura de Lima, en Puente Pueyrredón, Puente Saavedra, ruta 8 y General Paz y en el Acceso Oeste.
En relación a los médicos, reclaman que el salario de bolsillo del profesional ingresante de planta con 36 horas se lleve a 4.800 pesos; un aumento del valor del Reemplazo de Guardia para ubicarlo en 1.000 pesos de lunes a viernes y $ 1.200 los fines de semana y feriados, adecuando a tal fin el Fondo de Reemplazos de Guardia; y el pase a remunerativas de las bonificaciones de Planta y Guardia.
Por su parte, los judiciales convocaron al paro en reclamo de la reapertura de la negociación salarial, la segunda etapa de la recategorización y una ley de paritarias para el sector, y adelantaron que se profundizarán los reclamos en caso de que no haya respuesta oficial a estos pedidos.

