La sesión ordinaria del Concejo Deliberante de La Plata se convirtió en el escenario de un acalorado cruce político y personal entre la concejal Gisella Di Dio (Fuerza Patria) y su par Nicolás Morzone (PRO). El contrapunto comenzó con una apelación espiritual y un pedido de rectificación por discusiones previas ligadas a la causa Malvinas, pero escaló rápidamente hacia una confrontación ideológica que incluyó acusaciones sobre el manejo de la seguridad, el uso de la palabra y la representación popular.
Al tomar la palabra, Di Dio inició su intervención con una cita del libro de Colosenses para ofrecer un perdón público a Morzone tras agravios que, según indicó, afectaron su labor militante y sus convicciones patrióticas. “Por mi parte, también me he llamado a la reflexión, y porque hay que empezar por uno, quiero compartirles una palabra que el Colosenses 3:13, y que dice ‘soportarnos los unos a los otros y perdonarnos. Si alguien tuviera queja contra otro, de la manera que Cristo os perdona, así también hacernoslos’. Entonces, yo, en este acto público, quiero perdonar al Concejal Morzone”, expresó la edil.
El reclamo por la causa Malvinas y el ejercicio de la política
Di Dio fundamentó su malestar en expresiones previas del concejal opositor que tocaron la causa de las Islas Malvinas, una bandera que afirmó defender con vehemencia en su trabajo diario. “Me dolieron porque me duele la causa Malvinas, porque represento y trabajo y milito y todos los que estamos aquí en este cuerpo lo hacemos diariamente y peleamos por la soberanía. Dedicamos nuestra vida a la política porque queremos transformar la realidad y porque creemos que defender las causas justas del pueblo es nuestra tarea”, sostuvo, al tiempo que instó formalmente a Morzone a rectificar sus dichos y repudió la judicialización de la actividad política.

Lejos de recoger el guante de la reconciliación, Nicolás Morzone tomó la palabra para rechazar de plano el pedido de rectificación y retrucar los cuestionamientos de la concejal. En primera instancia, el edil del PRO aludió a episodios de tensión previos ocurridos fuera del recinto y desestimó las críticas sobre su postura geopolítica: “La perdono, entiendo que fue un exabrupto, un lapsus que tuvo. Dicho esto, quiero plantear que no me rectifico en absolutamente nada. Porque yo no reivindiqué la guerra, reivindiqué las acciones diplomáticas. Fue una edición maliciosa de ese video para tergiversar el espíritu del discurso”.
Cruces por la utilización de los héroes y las prioridades locales
En su descargo, Morzone enfatizó su respeto hacia los excombatientes y recordó ser el autor del proyecto de ordenanza que los inmortalizó dentro del propio recinto deliberativo. No obstante, ratificó sus críticas hacia el uso partidario de la causa: “Yo no me referí al excombatiente, sino a las agrupaciones de excombatientes que utilizan la causa Malvinas para hacer política y para denostar al presidente de la nación. Le baja el precio a una causa que ilumina a todos, porque al final del camino las Malvinas no son de Milei, no son de Cristina, no son de nadie, son de todos”.
Posteriormente, el edil cambió drásticamente el eje del debate para dirigir duros cuestionamientos a la gestión local y a la visión de la bancada oficialista sobre la realidad social de la capital bonaerense. Morzone acusó al bloque opositor de minimizar los padecimientos de los vecinos frente al delito y exhortó a la concejal a recorrer los barrios para constatar el impacto de los hechos delictivos en la vida cotidiana.
Inseguridad, críticas a la gestión y reproches en el recinto
Dirigiéndose al presidente del cuerpo, Morzone lanzó severas críticas sobre la situación de la seguridad en el municipio: “¿Qué es la palabra estigmatización y violencia? A ver, presidente, lo que estigmatiza a los vecinos que viven en La Plata defendiendo los chorros y a los fisuras y a los narcos son ustedes, no somos nosotros. Esas son las verdaderas víctimas de la violencia económica que esta concejal habla, que camine La Plata, que vaya a ver a los jubilados que los cagan a palos para robarles, les ponen un revólver en la cabeza para amenazarlos”.
Para concluir su alocución, el concejal del PRO señaló que, si bien la gestión actual sostiene haber bajado los índices de homicidios, los robos han aumentado de forma exponencial en el distrito. “Absolutamente esa es la verdadera violencia. Dejen de banalizar la violencia. Si no están a la altura de este recinto, déjenle la banca a otro que entienda que no es este debate legislativo, tenemos seguridad parlamentaria y seamos criteriosos con la palabra”, cerró Morzone, dejando al descubierto las profundas diferencias ideológicas y de agenda que atraviesan al Concejo Deliberante platense.


