El planteo de Máximo Kirchner para que su madre, Cristina Kirchner, sea candidata presidencial en 2027 volvió a poner la interna del peronismo en el centro de la escena. Desde el espacio que impulsa la candidatura presidencial de Axel Kicillof evitaron hacer especulaciones electorales y consideraron prioritario reclamar por la situación judicial de la expresidenta.
Máximo Kirchner había dicho que Cristina tiene “la voluntad” de ser candidata y vinculó esa intención con la presentación realizada ante la ONU para intentar revertir su inhabilitación para ejercer cargos públicos. También afirmó que “sin Cristina en la boleta, el peronismo pierde competitividad”, en un intento de ordenar la discusión sobre el liderazgo interno.
Consultado sobre ese planteo, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense y armador nacional del Movimiento Derecho al Futuro, Andrés Larroque, volvió a poner el acento en la situación judicial de la expresidenta.
“Lo primero que hay que decir es que Cristina es inocente”, sostuvo Larroque durante una entrevista, al remarcar que desde su espacio tienen “una posición muy clara respecto a la situación de Cristina”.
El dirigente recordó además que fue uno de los que más impulsó que Cristina fuera candidata en los últimos dos comicios ejecutivos: “Soy de los que más impulsó que Cristina sea candidata en 2019 y 2023 y lamentablemente no se pudo”, señaló, antes de vincular aquel escenario con el resultado electoral posterior que permitió la llegada de Javier Milei al poder.
“Lo más importante es que Cristina recupere su libertad y que “se compruebe su inocencia”, insistió Larroque.
Ferraresi: “Cristina eligió no conducirme a mí”
El exintendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, fue más lejos en su diferenciación del kirchnerismo. Durante un encuentro con militantes en Vicente López, el dirigente del espacio de Kicillof volvió sobre las razones del distanciamiento político con Cristina.
“En mi caso particular, yo fui vicepresidente del Instituto Patria y la verdad que Cristina eligió no conducirme a mí. Yo no elegí que ella no me conduzca. No me llamó nunca más”, sostuvo.
Ferraresi también señaló que en Avellaneda la expresidenta respalda a otro dirigente y marcó que esa decisión tiene su propia lógica política: “Ella tiene otro candidato y está bien que así lo tenga. Tendrá un porqué, no lo tengo claro” sostuvo.
El dirigente recordó su historia familiar y militante y sostuvo que su espacio es “preexistente al kirchnerismo”.
En ese marco, reivindicó el modelo de gestión de Avellaneda incluso como el “mejor ejemplo” de aquel kirchnerismo de la década pasada y planteó otra discusión sobre el liderazgo: “Me encantaría que la compañera tome la decisión de conducirnos a todos y no de conducir un solo sector” lanzó.
Frente a un nuevo operativo clamor del kirchnerismo para instalar un escenario con Cristina Kirchner de candidata- pese a la imposibilidad judicial y los tiempos eventuales de un pronunciamiento de la ONU- el kicillofismo no se salió de su libreto y volvió a trasladar el debate a la situación personal y judicial de la expresidenta por sobre cualquier tipo de especulación política.


