La Confederación Federal PyME Argentina respaldó el proyecto de ley presentado por la diputada nacional Marcela Pagano para crear un Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades y consideró que la nueva estructura podría fortalecer la articulación entre el sistema científico, las universidades y el sector productivo.
La entidad empresaria sostuvo que las pequeñas y medianas empresas necesitan una mayor vinculación con universidades, organismos científicos y tecnológicos para mejorar su competitividad, incorporar innovación y generar empleo de calidad. En ese sentido, destacó que una cartera con rango ministerial permitiría colocar al conocimiento y la innovación en el centro de una agenda de desarrollo productivo federal.
El respaldo fue expresado por el titular de la Confederación Federal PyME Argentina, Mauro González, quien señaló que el proyecto puede generar mejores condiciones para que las empresas accedan a innovación aplicada, transferencia tecnológica, capacitación de talentos, digitalización de procesos y vínculos sostenidos con universidades e instituciones de investigación.
Según planteó la organización, estas herramientas pueden contribuir a incorporar valor agregado, mejorar la productividad, sustituir importaciones, ampliar mercados y avanzar hacia una matriz productiva más diversificada.
Qué propone el proyecto de Pagano
La iniciativa, identificada como proyecto 3032-D-2026, propone modificar la Ley de Ministerios para crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades y concentrar bajo una misma estructura las políticas vinculadas al sistema científico-tecnológico y la educación superior.
Entre sus principales medidas aparece la creación de un Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, una Estrategia Nacional de Soberanía Científica y Tecnológica y una Red Federal de Innovación y Transferencia Tecnológica Territorial.
El texto también contempla la creación de un fondo federal destinado a sostener infraestructura científica y universitaria, como laboratorios e insumos, además de un Programa Nacional de Retención y Repatriación de Talentos y una cláusula de “no regresividad” vinculada al financiamiento.
Otro de los ejes está puesto en acercar la investigación científica al entramado productivo. Para eso, la iniciativa establece siete áreas tecnológicas estratégicas: minería y procesamiento de litio, biotecnología agropecuaria, tecnología nuclear, materiales avanzados, energías renovables, tecnología satelital e inteligencia artificial, incluyendo computación de alto rendimiento y robótica industrial.

La mirada de las PyMEs
Desde la Confederación Federal PyME Argentina remarcaron que las pequeñas y medianas empresas tienen un papel central en la producción, el empleo y el arraigo territorial, pero que requieren herramientas que les permitan incorporar conocimiento y tecnología a sus procesos.
En esa línea, la organización planteó que la articulación entre el sistema científico-tecnológico, las universidades y las empresas debe contemplar las particularidades productivas de cada región. “Invertir en ciencia, tecnología y educación superior no es un gasto: es una decisión de desarrollo”, sostuvo González al expresar el respaldo de la entidad al proyecto.
La Confederación también manifestó su expectativa de que el debate parlamentario permita avanzar en políticas públicas “estables, federales y orientadas al largo plazo”, con las PyMEs como actores centrales de una estrategia destinada a aumentar la producción, la innovación y las oportunidades de empleo.
El contexto de la iniciativa
El proyecto de Pagano plantea recuperar el rango ministerial para las áreas de ciencia y tecnología y sumar dentro de la misma estructura a las universidades. La propuesta surge en medio de las discusiones sobre el financiamiento del sistema científico y universitario y sobre las políticas públicas destinadas a investigación, desarrollo e innovación.
La iniciativa toma como antecedente el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva creado durante el gobierno de Néstor Kirchner, aunque incorpora al sistema universitario y propone una orientación más marcada hacia la transferencia tecnológica y la vinculación con el sector productivo.
La presentación parlamentaria está prevista para el 18 de agosto en la Cámara de Diputados, donde comenzará el tratamiento de una propuesta que busca modificar la actual estructura ministerial y establecer una política de Estado para ciencia, tecnología y educación superior.

