El Gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó hoy un exhaustivo informe que explica la velocidad y profundidad del sobreendeudamiento de los hogares argentinos bajo la gestión de Javier Milei. Frente al discurso oficial que califica la mora como una “irresponsabilidad individual” o una “mala táctica financiera”, el diagnóstico bonaerense demuestra que se trata de un fenómeno sistémico provocado por decisiones de política económica.
Sueldos congelados y tarifazos que obligan a endeudarse para sobrevivir, junto a una serie de desregulaciones y omisiones graves, dejaron a trabajadores y a sus familias a merced de prestadores de crédito que recurren cada vez a métodos más cuestionables para recuperar su “inversión”.
El dato: Argentina ya es el 12° país con más mora del mundo entre 98 relevados por el Banco Mundial. La mora bancaria de las familias se quintuplicó en menos de dos años, pasando del 2,5% al 12,8%. Ante este escenario, la Provincia impulsa el programa “Ponete al día” a través del Banco Provincia, ofreciendo refinanciaciones con tasas reducidas (entre 31% y 39%) para intentar rescatar a los bonaerenses del “limbo” financiero.
A continuación, las 6 razones que explican por qué las familias argentinas se encuentran en una situación de asfixia financiera sin precedentes, liderando el ranking de morosidad en toda América Latina.
1. El techo a los ingresos y el desplome del salario
La causa primaria de la insolvencia es la pérdida de poder adquisitivo. Desde el inicio de la gestión libertaria, el Gobierno nacional implementó una política de “ingresos pisados”, no homologando paritarias y reduciendo el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que ya acumula una caída real del 40%. En términos generales, los salarios registrados perdieron un 8,7% de su capacidad de compra desde noviembre de 2023.
2. El peso asfixiante de los “tarifazos”
La desregulación de los precios de los servicios públicos absorbió el poco aire que quedaba en los bolsillos. Mientras que a fines de 2023 la canasta de servicios básicos representaba el 6% del salario formal promedio, actualmente se lleva el 15%. Esto deja a las familias con casi un 10% menos de ingreso disponible para el resto de sus consumos, forzándolas a elegir entre “pagar la luz y el gas o pagar la deuda”.
3. La trampa de las tasas de interés reales
El informe destaca un cambio de estrategia del Banco Central que terminó por “golpear el bolsillo”. Durante 2024, se incentivó el endeudamiento con tasas por debajo de la inflación; sin embargo, en 2025 las tasas pasaron a terreno positivo, superando el 80% anual real. Refinanciar consumos básicos a estos niveles de usura convirtió deudas manejables en impagables.
4. Desincentivo a la refinanciación bancaria
El Estado nacional no solo dejó de regular las tasas para los privados, sino que comenzó a competir por el capital. Actualmente, el Gobierno ofrece a los bancos bonos Duales con altos rendimientos y sin riesgo, lo que desincentiva que las entidades financieras ofrezcan planes de refinanciación accesibles a las familias, prefiriendo colocar su dinero en deuda estatal.
5. No es irresponsabilidad: la gente “compra menos”
El informe desmiente la teoría oficial de que la gente “tomó mal el crédito”. Los datos muestran que la morosidad subió en todas las provincias, edades y géneros, lo que anula la explicación de la conducta individual. Además, un millón de personas entró en mora con una deuda promedio que bajó en términos reales (de $1,3 millones a $1 millón): es decir, la gente no se endeudó para comprar más, sino que entró en cesación de pagos comprando mucho menos que antes.
Ante este escenario que el Gobierno nacional define como un “tema entre privados”, la gestión bonaerense activó el programa “Ponete al día” a través del Banco Provincia. Esta iniciativa busca rescatar a los 5,8 millones de argentinos que hoy están en mora —casi 3 de cada 10 deudores— ofreciendo refinanciaciones con tasas reducidas de entre el 31% y el 39% anual y plazos de hasta seis años.

