La visita del papa León XIV a la Argentina dejó una de las postales políticas más llamativas de la última sesión de la Cámara de Diputados. Un proyecto de beneplácito por la llegada del Sumo Pontífice derivó en un fuerte cruce entre el Frente de Izquierda y el resto del recinto, con una coincidencia poco frecuente: La Cámpora y La Libertad Avanza compartieron la defensa del Papa y cuestionaron con dureza las críticas de la izquierda.
El debate comenzó con la intervención de la diputada del PRO Natalia Blanco, quien defendió la iniciativa y vinculó la declaración de “visitante ilustre post mortem” para la Madre Teresa de Calcuta con la llegada de León XIV al país.
La legisladora sostuvo que “los primeros días de noviembre León XIV va a visitar estas tierras” y remarcó que “su trascendencia trasciende lo religioso y nos convoca a todos a reflexionar y a comprometernos con la dignidad humana y la solidaridad”. Además, consideró que homenajear a la religiosa al mismo tiempo que el sucesor de Francisco visite la Argentina “es cerrar un círculo histórico de 40 años en la historia de la Iglesia” y afirmó que declarar el beneplácito “no es un acto protocolar, sino poner en el centro del debate público el valor de la solidaridad y el compromiso con el otro”.
Para Blanco, la llegada de León XIV “será una visita histórica para todos los argentinos” y la Provincia podrá recibirlo “con un gesto de esperanza y de bien común”.
LA IZQUIERDA RECHAZÓ EL HOMENAJE Y CARGÓ CONTRA LA IGLESIA
La respuesta llegó desde el Frente de Izquierda. La diputada Mónica Schlotthauer dejó en claro que su bloque votaría en contra y aclaró que su posición no estaba dirigida contra los creyentes sino contra la institución eclesiástica. “Solo la mitad de la población de la provincia de Buenos Aires es católica“, planteó al inicio de su intervención, antes de insistir en la histórica consigna de la izquierda de que “la Iglesia y el Estado son asuntos separados”.
A partir de allí desplegó un extenso discurso con fuertes cuestionamientos a la Iglesia Católica. Sostuvo que el Papa “no viene a ilustrarnos de nada” y afirmó que representa a una institución responsable “del genocidio de los pueblos originarios”, de haber mantenido un “pacto cómplice con el nazismo”, de haber defendido el esclavismo y el apartheid y de encubrir casos de pedofilia.

También acusó a la Iglesia de obstaculizar el acceso al aborto legal para niñas violadas, cuestionó los subsidios estatales a escuelas religiosas y reclamó que “ni un peso más de la sangre y el sudor de los trabajadores vaya a parar” a financiar actividades vinculadas al culto, como así también cuestionó su papel contra las mujeres.
Sobre el final de su intervención, Schlotthauer sostuvo que la Legislatura “no puede estar diciendo acá que le damos el beneplácito al representante de los antiderechos en este mundo”, por lo que anticipó el rechazo de su bancada.
LA RESPUESTA DE TIGNANELLI: LA IZQUIERDA HABLA DEL PAPA IGUAL QUE MILEI
Las declaraciones de la diputada provocaron una inmediata reacción del presidente del bloque de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli.
El dirigente camporista recordó que quien había calificado al papa Francisco como “el representante del maligno en la Tierra” había sido el entonces candidato presidencial Javier Milei y aseguró que le llamaba la atención que la izquierda sostuviera ahora una postura similar. “Llama la atención que la izquierda tenga la misma posición que tenía un ultraderechista como Milei respecto del Papa Francisco“, afirmó.
Luego apeló a su experiencia como militante político en los barrios populares y sostuvo que la izquierda debería “no disociarse tanto del corazón y de los sentimientos de las personas a las que aspira a representar”, al señalar que una enorme mayoría de esos sectores profesa la fe en Dios y celebra la visita del jefe de la Iglesia Católica.
SOTELO DEFENDIÓ EL ROL DE LA IGLESIA Y CELEBRÓ LA VISITA DE LEÓN XIV
La réplica también llegó desde La Libertad Avanza. El diputado Nahuel Sotelo, exsecretario de Culto de la Nación, cuestionó con dureza las afirmaciones de Schlotthauer y aseguró que había escuchado “una cantidad de barbaridades” sobre la historia de la Iglesia Católica.
Entre otros puntos, sostuvo que la legisladora desconocía hechos históricos vinculados al rol de la Iglesia en la defensa de los pueblos originarios y de las mujeres, además de cuestionar que ni siquiera hubiera mencionado correctamente el nombre del Papa. Más allá de la discusión histórica, Sotelo destacó que todos los bloques, salvo el Frente de Izquierda, celebraban la llegada de León XIV.

“La venida del Papa no le pertenece a ningún partido. La venida del Papa es del pueblo argentino“, afirmó. El legislador también recordó su encuentro con el papa Francisco cuando integraba la Secretaría de Culto y reveló que el fallecido pontífice le había confesado que uno de sus grandes sueños pendientes era visitar la Argentina, algo que finalmente no pudo concretar por el deterioro de su salud.
Finalmente, expresó su deseo de que la llegada de León XIV contribuya a fortalecer “la unidad” y “la paz social” en el país.

