Científicos del CONICET y del CEMIC lograron un avance clave para la medicina de precisión en pacientes con trasplante renal. El equipo desarrolló un modelo predictivo que estima el riesgo de sufrir complicaciones como el rechazo del órgano o el desarrollo de infecciones graves durante el seguimiento postoperatorio.
La herramienta combina variables clínicas con la medición del Torque Teno Virus (TTV), un virus no patogénico presente en la población cuya carga viral en sangre actúa como “inmunómetro”. Este marcador refleja la respuesta inmunológica individual del paciente frente a los fármacos inmunosupresores recibidos.

Un biomarcador clave para calibrar defensas
El estudio, publicado en el Journal of Clinical Virology, analizó 871 muestras de 130 pacientes trasplantados entre 2018 y 2022. La investigación demostró que una mayor inmunosupresión favorece la réplica del TTV, mientras que un nivel bajo de fármacos disminuye su presencia, ayudando a determinar el equilibrio óptimo de la medicación.

Actualmente, ajustar las dosis representa un desafío constante para la medicina: la falta de inmunosupresión activa el rechazo del injerto, mientras que el exceso deja al organismo expuesto a patógenos. El nuevo modelo ampliado busca complementar los monitoreos tradicionales para anticipar estos escenarios.
Hacia una medicina de precisión
Los resultados del ensayo alcanzaron un valor predictivo negativo del 98% para rechazo y superior al 94% para infecciones. Esta alta precisión permite identificar a los pacientes con baja probabilidad de sufrir eventos adversos, facilitando decisiones médicas más personalizadas y seguras.

El objetivo a futuro de los investigadores liderados por Marcela Echavarría es validar el modelo en cohores más amplias. Su implementación prospectiva permitirá guiar la terapia de forma individualizada, otorgando a cada paciente la dosis exacta que necesita para preservar el órgano trasplantado.

