La falta de respuestas del Gobierno al reclamo por el financiamiento universitario llevó este miércoles a cientos de estudiantes a ingresar al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación de la Nación, donde realizaron una sentada y permanecieron en el hall a la espera de ser recibidos por las autoridades. La protesta se produjo un día después de que la Justicia ordenara al Ejecutivo aplicar de inmediato la Ley de Financiamiento Universitario.
Los estudiantes, provenientes de distintas universidades nacionales, presentaron un petitorio y reclamaron una reunión con el secretario de Educación, Carlos Torrendell. Entre los principales puntos plantearon la actualización de las Becas Progresar, además de la implementación efectiva del boleto educativo, políticas de salud mental y mayores partidas para residencias y comedores universitarios.
La medida comenzó con una concentración frente al Palacio Pizzurno y luego se trasladó al interior del edificio. Los manifestantes definieron la acción como una sentada pacífica y reclamaron permanecer allí hasta obtener una respuesta oficial. Torrendell recibió a un grupo de estudiantes, aunque el encuentro no derivó en una solución concreta al reclamo.
“Queremos que el secretario de Educación nos diga qué día y a qué hora va a recibirnos”, planteó Isabel González Puente, estudiante de Ciencias de la Educación y consejera directiva de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). En la misma línea, los estudiantes cuestionaron que llevan más de un año reclamando la aplicación de una ley que fue aprobada por el Congreso y posteriormente ratificada tras el veto presidencial.
El reclamo por las Becas Progresar
Uno de los ejes centrales de la protesta es la actualización de las Becas Progresar. El artículo 6 de la Ley de Financiamiento Universitario establece la recomposición de los programas de becas estudiantiles de acuerdo con la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre el 10 de diciembre de 2023 y la fecha de sanción de la norma.
Los estudiantes sostienen que el incumplimiento de esa disposición tiene un impacto directo sobre la posibilidad de continuar las cursadas. Según plantearon durante la protesta, la pérdida de poder adquisitivo de las becas se suma a las dificultades económicas que atraviesan quienes dependen de la universidad pública para completar sus estudios.
La movilización también incorporó otros reclamos vinculados con las condiciones de permanencia en las universidades: mayores recursos para comedores y residencias, políticas de salud mental y la puesta en funcionamiento del boleto educativo.
La protesta, en la antesala de la Marcha Federal Universitaria
La permanencia de los estudiantes en el Palacio Pizzurno se da además a pocos días de una nueva jornada de movilización universitaria. Para el próximo 15 de octubre está convocada la quinta Marcha Federal Universitaria, en medio de los reclamos por el financiamiento de las casas de altos estudios y la actualización de los salarios docentes.
Desde las organizaciones estudiantiles anticiparon que continuarán con las medidas de protesta durante los próximos días y reclamaron que el Gobierno precise cómo y cuándo implementará la ley. La jornada de este miércoles sumó así un nuevo capítulo al conflicto universitario, con la Justicia ordenando la aplicación de la norma y los estudiantes reclamando en la sede de Educación una respuesta concreta del Ejecutivo.


