La marcha de la CGT fue una prueba de fuego para medir la efectividad del protocolo antipiquetes que Patricia Bullrich no pudo sortear con éxito. El esquema de seguridad, ideado por la ministra para garantizar la libre circulación y el orden público, se vio desbordado con cortes de calle y caos de tránsito especialmente en inmediaciones del Congreso.
Una multitud copó las calles y realizó caso omiso a la directiva de las autoridades de movilizarse únicamente por la vereda. La situación expuso nuevos cortocircuitos en la coordinación de tareas preventivas entre las fuerzas federales y las de la Ciudad de Buenos Aires.
El operativo apenas pudo garantizar que las columnas no avancen cerca del edificio y que quedara liberada la calle Entre Ríos, algo acordado previamente con los sindicalistas.
Los mayores esfuerzos se concentraron en los accesos a la Capital y las estaciones de trenes y en un impresionante operativo en Puente Pueyrredón que únicamente sirvió para demorar la llegada de manifestantes a la Capital Federal.
La presencia de los efectivos bloqueando el paso a los manifestantes fue aprovechada por la CGT para denunciar que las propia policía era la que propiciaba la interrupción del tránsito en Avellaneda.
“Le pedimos a la Justicia que ordene a las fuerzas de seguridad nacional que garanticen los derechos de libertad de reunión, manifestación, protesta y libre asociación de todos los habitantes y personas que residan o quieran ingresar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para participar de la concentración de la CGT” expresó Héctor Daer.
Un habeas corpus preventivo del juez Ernesto Kreplak, instó a la policía a evitar filmaciones y requisas en transportes – aunque se circunscribía a La Plata- y si bien hubo controles en otros puntos del AMBA pero sin la misma intensidad que en otras ocasiones.
La nueva estrategia de Patricia Bullrich: Bajarle el precio a la marcha y disputar su sentido ideológico
Ante ese escenario adverso, la estrategia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich se centró en salir a disputar el sentido ideológico a la protesta contra las medidas económicas del gobierno nacional.
A lo largo de la jornada, compartió cinco videos en las que se la observa recorrer las calles junto a vecinos que no se plegaban al paro. “Nada de paros acá” expresó en sus redes al compartir imágenes con vecinos de Flores, en las arengaba “vamos a laburar hoy”.
“Acá hay toda gente que trabaja” insistió con otra de sus publicaciones. “el país no para. paran las mafias” agregó en otro de sus posteos.
En paralelo y mientras prepara un informe para llevarle a Olivos al presidente Javier Milei, desde la cartera de Seguridad indicaron que “se alcanzaron los logros en materia de orden y seguridad para todos” y le bajaron el precio a la cantidad de manifestantes al estimar que apenas acudieron 40.000 personas.


