El debate por la descentralización de las fuerzas de seguridad volvió a quedar en el centro de la escena bonaerense a partir de las definiciones de Sergio Berni. El exministro de Seguridad provincial cuestionó la efectividad de las policías municipales y puso bajo la lupa los intereses que, según planteó, existen detrás del impulso a este tipo de fuerzas.
En diálogo con Lado P, en los estudios de Infocielo Play, Berni utilizó una particular comparación para explicar su postura. “Un palo de amasar es bueno o malo según cómo lo uses”, sostuvo, y agregó que el mismo objeto puede servir para hacer tallarines o convertirse en un arma dependiendo de quién lo utilice.
Con esa analogía, el senador bonaerense buscó remarcar que el problema no pasa solamente por crear nuevas fuerzas, sino por determinar quién las conduce, con qué capacitación y bajo qué esquema de coordinación.
En ese sentido, fue particularmente crítico con quienes promueven la creación de policías municipales. Para Berni, detrás de esa discusión existe también un interés comercial vinculado con la provisión de equipamiento para las fuerzas locales.
“Hoy por hoy me parece más que está concentrado en un lobby de algunas empresas que están tratando de vender armas no letales a través de forzar a la creación de la policía municipal”, afirmó.
La discusión por las armas no letales
Berni también se refirió al uso de pistolas Taser y otras armas de disuasión. Recordó que durante su gestión al frente del Ministerio de Seguridad fue “el primero en alzar la voz en pedir la aprobación por parte del Congreso de las armas no letales”, aunque explicó por qué finalmente no avanzó con una compra masiva de ese equipamiento.
Según detalló, el principal problema fue el costo. “Es extremadamente, extremadísimamente caro”, sostuvo. A eso sumó otro factor: el equipamiento disponible en el mercado argentino, a su entender, ya había quedado tecnológicamente desactualizado.
“Las armas letales que hoy se venden en la Argentina ya son de una generación que ya pasó al olvido”, planteó Berni, para concluir que realizar una inversión millonaria en ese tipo de tecnología “no tenía ningún sentido”.
Mando único contra la fragmentación
La discusión sobre las policías municipales también llevó al exministro a defender el esquema de conducción que implementó durante su gestión en la Provincia.
Berni recordó que se reunieron las distintas especialidades policiales —entre ellas la Policía Rural y la Policía de Seguridad— bajo una misma conducción a nivel distrital. “Reunimos a todas las diferentes policías (…) todo bajo una sola conducción en el jefe distrital para que pueda manejar de manera coordinada y con mando único todo el sistema”, explicó.
La posición del senador bonaerense se contrapone así con los planteos que buscan otorgar un mayor protagonismo a los municipios en materia de seguridad. Para Berni, la creación de nuevas estructuras no garantiza por sí misma una mejora en la prevención del delito y puede, además, generar una mayor fragmentación del sistema.
Su planteo vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a la Provincia: cuánto poder deben tener los intendentes sobre las fuerzas de seguridad y si la respuesta a los problemas de inseguridad pasa por multiplicar estructuras locales o por fortalecer una conducción coordinada a nivel provincial.

