Un estudio que combinó inteligencia artificial e imágenes de satelites detectó una diferencia notable entre la cantidad de construcciones que hay en los barrios populares de La Plata y las familias que figuran en los registros oficiales.
Según el cálculo de su autor, el subregistro alcanzaría a unos 154 mil habitantes en el partido, lo que ubica al distrito segundo en el país, detrás de La Matanza, en este rubro.
El trabajo, llamado “Barrios Visibles”, fue realizado por Nissim Lebovits, ingeniero de software estadounidense especializado en datos geoespaciales.
Durante 2025 fue becario Fulbright en el Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales (CIUT) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Los resultados se publicaron en abril como documento de trabajo en la plataforma académica SSRN y volvieron a circular en los últimos días a partir de una nota de La Nación.

El origen del estudio
El hallazgo lejos estuvo de surgir como una crítica al Estado, más bien se trató dd un problema técnico. El CIUT colabora hace años con el Municipio en evaluaciones de riesgo de inundación, y a Lebovits le pidieron actualizar las estimaciones de población expuesta en los asentamientos del partido.
Hasta entonces, esas estimaciones se apoyaban en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap). El investigador propuso cruzar los límites de esos barrios con las huellas de edificación, es decir, el contorno de cada construcción, detectadas con herramientas de IA en imágenes satelitales de alta resolución.

Las dos fuentes no coincidían: dentro de los barrios populares de La Plata se contaron unas 72 mil construcciones, mientras que el registro oficial consigna unas 34 mil familias en esas mismas zonas.
La magnitud de la brecha sorprendió al propio Lebovits, que llegó a pensar que había un error en sus cálculos y contó edificios a mano para verificarlo.
Según relató al matutino porteño, después comprobó con especialistas del CIUT y funcionarios municipales que durante la elaboración del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial ya habían aparecido indicios de subregistro similares.
La megatoma de Los Hornos
Uno de los casos más marcados está en Los Hornos, en el asentamiento conocido como “megatoma”. El Renabap contabiliza allí unas 330 familias, pero el análisis satelital distinguió más de 4.200 construcciones dentro de sus límites.

Con un promedio de 3,35 habitantes por vivienda, el registro implicaría poco más de 1100 personas, mientras que el estudio estima más de 14 mil: una diferencia cercana a las 13 mil personas.

Cómo se llega a la cifra
El cálculo tiene varios pasos. Primero, el estudio toma las 72 mil construcciones detectadas dentro de los barrios populares del partido y las multiplica por 1,1, la cantidad de familias por vivienda que usa el propio Renabap. El resultado son unos 79.200 hogares, contra los 34 mil que figuran en el registro.

Después hay que pasar de hogares a personas, y ahí el autor maneja dos supuestos: 2,8 habitantes por hogar, el promedio nacional del Censo 2022, o 3,35, que surge de un relevamiento del propio Renabap de 2016-2017. Con el primero, los barrios populares de La Plata tendrían unos 221 mil habitantes; con el segundo, unos 265 mil. El estudio compara esas cifras con los 112 mil habitantes que surgen del registro oficial.
La diferencia va, entonces, de unos 109 mil a unos 154 mil habitantes, según el supuesto que se use. La cifra de 154 mil coincide con el extremo alto de ese rango, el que se calcula con 3,35 personas por hogar.
Los resultados pueden consultarse en el sitio barriosvisibles.org, que muestra sobre los polígonos del Renabap el contorno de las construcciones detectadas.
Límites y usos del dato
El propio autor aclara que esa diferencia no equivale a personas que quedaron afuera del Censo 2022. Parte de la brecha puede explicarse por el crecimiento posterior de los barrios, por personas contabilizadas en otros lugares y por las limitaciones de estimar viviendas a partir de imágenes.
Además, no toda construcción es necesariamente una vivienda, aunque las investigaciones sobre asentamientos informales suelen usar las huellas de edificación como indicador para aproximarse a la cantidad de hogares.
El punto de fondo es que no alcanza con saber cuántas personas viven en el distrito: para planificar frente a inundaciones y emergencias también hace falta ubicarlas con precisión.


