Una profunda crisis conmocionó a la comunidad educativa de la Escuela Primaria N° 13, ubicada en la intersección de Joaquín V. González y Camino General Mosconi en Ensenada. Varios testimonios de alumnos de entre 6 y 10 años señalaron a un profesor de artes por presuntas conductas impropias y situaciones de maltrato dentro del establecimiento escolar.
La difusión de audios con los dichos de los niños derivó en momentos de extrema tensión en las instalaciones de la institución. Ante la gravedad de los hechos manifestados por las familias, la seccional local de SUTEBA convocó a una medida de fuerza distrital de 36 horas que afectó el dictado de clases.
Tensión y protestas tras los testimonios sobre los aparentes abusos
Las declaraciones de los estudiantes describieron episodios recurrentes de castigos y severidad dentro del aula. Según los relatos recolectados, el docente amordazó a menores con cinta adhesiva en la boca, les arrojó útiles sobre el mobiliario y les impidió el acceso al sanitario, motivo por el cual algunos sufrieron incontinencia involuntaria. Asimismo, los niños refirieron actos confusos en los que recibieron la orden de arrodillarse frente a un esqueleto del centro educativo.
Las denuncias policiales radicadas en la comisaría primera impulsaron a los padres a concurrir al colegio para exigir respuestas formales a las autoridades institucionales. Durante el reclamo se registraron discusiones acaloradas, gritos y agresiones dirigidas al Equipo de Orientación Escolar y al cuerpo directivo. La falta de explicaciones inmediatas incrementó el malestar entre los adultos presentes.
Un grupo de personas intentó obtener la dirección particular del profesor dentro del propio edificio escolar con la intención de confrontarlo. Posterior a la filtración de sus datos personales en redes sociales, una multitud se movilizó hacia la vivienda del implicado, situada en la localidad de El Dique, donde reside junto a su madre de edad avanzada.
Efectivos de la fuerza de seguridad montaron un cordón de protección ante el domicilio para resguardar la integridad del acusado y su familiar. La policía trasladó al docente en un patrullero hacia la casa de un allegado bajo insultos y el lanzamiento de proyectiles. A pesar de los momentos de angustia e indignación, la evacuación concluyó sin reporte de heridos ni daños materiales.
Medidas gremiales e investigación administrativa en curso
Como consecuencia de las agresiones y la escalada de violencia en las inmediaciones del colegio, el sindicato SUTEBA Ensenada decretó un paro total de actividades por 36 horas bajo la consigna “¡Basta de violencia en las escuelas!”. La representación gremial rechazó los actos vandálicos e hizo un llamado a la reflexión colectiva sobre la importancia de conservar las instituciones como espacios de cuidado, enseñanza y vínculo pacífico.
Por su parte, las autoridades correspondientes resolvieron la separación preventiva del educador de sus funciones mientras la investigación determina las responsabilidades del caso. El episodio continúa bajo análisis por parte de la Cartera educativa y los organismos judiciales para verificar la veracidad de las acusaciones manifestadas por la comunidad escolar.


