Tras el episodio de Villa Elisa, la tensión en las escuelas de La Plata se trasladó al Colegio Albert Thomas, la escuela Técnica N° 8 y por lo menos otros tres establecimientos más. En un día repleto de pintadas intimidatorias, presencia policial y episodios de violencia en instituciones educativas que marcan una jornada de máxima alerta.
Lo que comenzó como una amenaza en una escuela de Villa Elisa y en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, parece haber desatado un efecto dominó que hoy mantiene en vilo a la comunidad educativa de La Plata.
La jornada escolar de este jueves estuvo marcada por despliegues policiales, padres preocupados en las puertas de los colegios y una justicia que intenta determinar si se trata de hechos coordinados o de una peligrosa escalada de violencia en el ámbito escolar. En ese sentido, comenzaron a circular versiones que vinculan estas amenazas con un supuesto “desafío viral” difundido en redes sociales, especialmente a través de TikTok, que alentaría la realización de ataques en escuelas.
Hasta el mediodía se investigan hechos similares en el establecimiento educativo Emanuel, ubicado en calle 200 entre 40 y 41, con la intervención de la comisaría 15° de Olmos. En el colegio privado San Luis (centro de la ciudad) también se hicieron presente las amenazas.
Tensión en el Albert Thomas
El foco de mayor conflicto se registró esta mañana en el emblemático Colegio Industrial Albert Thomas ubicado en las inmediaciones de 1 y 57, en pleno horario escolar y mientras se dictaban clases normalmente, se hizo presente un despliegue policial con patrulleros en la puerta del colegio.
Según una versión, los efectivos acudieron por una grave amenaza en la que un estudiante habría acudido con un arma al establecimiento y amenazado a otro en los baños durante la jornada escolar. Episodio que se suma a una serie de peleas en las inmediaciones de la institución que enciende las alarmas entre docentes, familias y alumnos.
Técnica 8: Salida custodiada
Casi en simultáneo, la Escuela Técnica N°8 ubicada en 7 y 526, Tolosa vivió un mediodía de tensión. A la hora de la salida, los patrulleros bloquearon los accesos y se dio una orden tajante: ningún alumno podía retirarse sin la presencia de un adulto o tutor responsable.
La medida respondió a una serie de violentas peleas ocurridas el día anterior, pero el detonante fue la aparición de pintadas intimidatorias similares a las que se vieron en otros colegios de la región. La presencia policial buscó prevenir represalias entre grupos de estudiantes, sumando el compromiso de las familias por la magnitud del asunto.
El patrón de la amenaza
El factor común en todos estos episodios —sumado al anuncio de tiroteo en Villa Elisa— es la aparición de mensajes y pintadas en los baños y paredes de los establecimientos. Los investigadores analizan si existe un “desafío” viralizado en redes sociales y realizando las pericias sobre las escrituras para identificar a los autores.
Por estas horas, la justicia ordenó custodiar los edificios escolares donde se vieron las amenazas con la presencia de patrulleros en las puertas de los colegios, trabajando de manera rápida para evitar que la situación escale.

