El clima político universitario volvió a tensarse en los últimos días a raíz de un episodio de vandalismo que afectó directamente un servicio utilizado por la comunidad estudiantil. La agrupación Franja Morada denunció públicamente a militantes del Movimiento de Unidad Estudiantil del Centro de Estudiantes (MUECE) por haber destruido y sustraído señalética destinada a facilitar la conectividad a internet dentro del establecimiento educativo.
La infraestructura dañada había sido dispuesta estratégicamente para agilizar el acceso de las y los alumnos a la red digital de la institución. Según explicaron desde la agrupación denunciante a través de un material audiovisual difundido en sus redes, “estos carteles que el MUECE rompe son para que te puedas conectar de una forma más simple al WiFi de la facultad”.

La instalación de la tecnología y el hallazgo del vandalismo
El incidente se produjo tras una jornada de trabajo militante destinada a mejorar el equipamiento técnico en los pasillos de la unidad académica. La iniciativa buscaba resolver las habituales dificultades de señal que enfrentan los jóvenes durante las cursadas diarias.
Sin embargo, el esfuerzo duró muy poco tiempo en pie. Desde la conducción denunciante remarcaron la secuencia de los hechos: “Durante el fin de semana instalamos carteles con QR y NFC en distintos pisos, pero ayer a la mañana nos encontramos con que habían roto y robado la mayoría”.

Inquietud por la participación de un representante institucional
Más allá del daño material a la cartelería, el punto de mayor conflicto radica en la identidad de quien habría llevado a cabo la acción destructiva. El hecho genera especial alarma por tratarse de un estudiante con responsabilidades institucionales dentro del gobierno de la casa de estudios.
Sobre este aspecto, desde Franja Morada señalaron con severidad la gravedad del asunto y expresaron: “Nos preocupa especialmente que la persona que los haya arrancado es un representante estudiantil del consejo directivo por la agrupación MUECE, porque estos puntos de conexión no son de la franja, es una herramienta para poder facilitarle el acceso a todos los estudiantes de la facultad”.
El impacto en la comunidad y el rechazo en redes sociales
El descargo institucional no se limitó al video explicativo, sino que también se trasladó a las plataformas digitales, donde el estudiantado expresó su malestar por la interrupción de un beneficio colectivo. Las críticas apuntaron a la mezquindad de las disputas partidarias en perjuicio de las necesidades cotidianas.
En un posteo de Instagram, desde Franja Morada manifiestan que “los QR y NFC no eran para La Franja: eran para todos los estudiantes. Facilitaban el acceso a una red que conseguimos para que todos podamos usarla.” De este modo, buscaron enfatizar que el perjuicio directo no fue para una lista política, sino para el conjunto del alumnado.
El compromiso de restitución y el llamado a la convivencia
Pese al trago amargo y la tensión generada entre las partes, la agrupación impulsora de la medida confirmó que buscará normalizar la conectividad lo antes posible. La intención es que el servicio vuelva a estar plenamente operativo sin que los conflictos de la política universitaria impidan el desarrollo académico.
A modo de cierre en sus declaraciones públicas, reafirmaron su postura constructiva frente al hecho vandálico: “Lamentamos lo ocurrido y vamos a trabajar para reponerlos. Las mejoras que conseguimos para la Facultad tienen que estar disponibles para todos y cuidarse entre todos”. Por el momento, las autoridades del establecimiento no se han pronunciado sobre posibles sanciones disciplinarias.


