Después de más de cinco décadas de actividad, una histórica fábrica textil de La Plata bajará definitivamente sus persianas. Se trata de Clan Issime, una empresa familiar que produce en el barrio de Tolosa, en La Plata, desde 1973 y que llegó a emplear a 129 personas entre su planta y sus locales comerciales.
Sobrevivió al “Rodrigazo“, la apertura de importaciones de Martínez de Hoz, las hiperinflaciones de Alfonsín y Menem, el 1 a 1 que también incluyó a De La Rúa, el estallido del 2001, la devaluación de Macri, y a la pandemia de coronavirus… Pero ahora no pudo.
Dolores y Jorge Bizet están al frente de la firma junto a su hijo Martín. La fábrica funciona en la calle 526, entre 14 y 15, en Tolosa, y el cierre definitivo está previsto para el próximo lunes 31 de agosto, con lo que se pondrá fin a 53 años de historia en la ciudad.

De 129 empleados…a los 9 actuales
El contraste con los años de mayor actividad muestra la magnitud de la caída. En 2007, Clan Issime alcanzó su pico con 129 empleados distribuidos entre la fábrica y sus puntos de venta. En la actualidad, apenas nueve trabajadores continúan formando parte de la empresa.
El cierre estará acompañado por un remate del stock disponible y de las maquinarias utilizadas durante años para la producción. Según pudo saberse, el dinero obtenido se destinará a afrontar los pagos correspondientes a los nueve empleados que permanecen en la firma.

“Es imposible con las importaciones”
Jorge Bizet aseguró que uno de los principales factores que terminó haciendo inviable la continuidad del negocio fue el ingreso de productos textiles importados y la dificultad para competir con esos precios.
“Producimos, pero es imposible con las importaciones”, sostuvo el empresario al describir la situación que atraviesa la firma.

Desde la empresa consideran que la apertura a productos del exterior golpeó directamente en la “línea de flotación” a la industria nacional y profundizó las dificultades que ya atravesaba el sector. “Es un cóctel explosivo”, resumieron sus propietarios, quienes también cuestionaron la falta de políticas destinadas a sostener la producción local.
Un fenómeno que golpea a todo el sector
El cierre de Clan Issime se enmarca en una crisis nacional generalizada. Según un informe de la Fundación Pro Tejer, entre fines de 2023 y diciembre de 2025 se destruyeron más de 20.700 puestos de trabajo registrados en el sector textil y cerraron más de 650 firmas, un ajuste superior al promedio del resto de la industria.

En el primer bimestre de 2026, la producción textil cayó 29,4% interanual y quedó 35,3% por debajo de los niveles de 2023, mientras que siete de cada diez máquinas del sector permanecen paradas.
El deterioro también golpeó al empleo formal: en abril de 2026 el sector textil contabilizó 95.094 puestos de trabajo formales, con una pérdida de 15.468 empleos respecto al mismo mes del año anterior, de acuerdo con datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) difundidos por Perfil.

Clan Issime, que en redes sociales acumula más de 50 mil seguidores en Instagram y cerca de 21 mil en Facebook, había mantenido hasta último momento la actividad en sus locales de calle 49 y en su showroom de fábrica en Tolosa.
Con el remate de máquinas y mercadería como última instancia, la familia Bizet se prepara para cerrar una historia que comenzó en 1973, con el regreso a la democracia que solo duró 3 años, pero que hoy asegura no encontrar condiciones económicas para continuar.

