En el programa Palabras más, palabras menos de LA CIELO 103.5, el periodista paraguayo Hugo González ofreció un crudo testimonio sobre la caída del banco modelo, los despidos en los medios del mismo grupo económico, el impacto sobre tres millones de ahorristas y las derivaciones políticas que acorralaron al gobierno de Santiago Peña.
La caída del banco y el impacto sobre trabajadores y ahorristas
El colapso de Ueno Bank —una entidad bancaria presentada originalmente como un modelo de innovación tecnológica y fuente de empleo para jóvenes— desencadenó un escándalo financiero e institucional que salpica al poder político y empresarial en Paraguay. En diálogo con LA CIELO, el periodista Hugo González relató en primera persona cómo la quiebra del banco provocó la suspensión de contratos de los trabajadores de prensa del Grupo Vázquez, holding propietario del diario La Tribuna y de emisoras radiales.
“Nos dijeron posteriores comunicaciones de la suspensión de los contratos que prácticamente nos dejaron en la calle, cobrábamos a través del banco Bueno Bank y nuestros sueldos y ahorros quedaron congelados con la intervención del Banco Central del Paraguay”, denunció González. Sobre el manejo interno de la entidad, el periodista señaló que “la administración estaba muy metida en cuestiones turbias; lavado de dinero por ejemplo, malas administraciones, fondos que finalmente no existían y préstamos importantes a medios amigos cobrando intereses importantes, lo que se dice una claque”
Según detalló durante la entrevista, la parálisis bancaria perjudicó a cerca de tres millones de personas entre empleados, jubilados y clientes particulares. La desconfianza llegó a impactar de forma directa en el consumo cotidiano “veíamos supermercados y centros comerciales vacíos porque la mayoría de las personas utilizaban las plataformas de esta entidad bancaria”. La crisis alcanzó también al ámbito deportivo, afectando los ahorros de futbolistas de los clubes Olimpia, Cerro Porteño y de la selección paraguaya de fútbol, de la cual Bueno Bank era auspiciante principal
Nexos con el poder político y allanamientos
Durante el reporte radial, González expuso las estrechas conexiones entre los accionistas del banco y la cúpula del gobierno de Paraguay. En particular, remarcó que tanto el mandatario nacional, Santiago Peña, como el titular del Banco Central habrían tenido participación accionaria en la entidad intervenida hasta el año pasado.
“Hasta el año pasado la información que yo tengo es que Santiago Peña habría tenido acciones en este banco; el vínculo entre Peña y el banco y también ese vínculo que tuvo él con Miguel Vázquez fue y es real”, aseveró González. Asimismo, confirmó que la justicia inició allanamientos en la residencia de Vázquez, donde “uno mirando la foto ve que vivía en un mundo de lujos”, mientras la fiscalía analiza disponer el embargo de bienes del propio presidente.
El juicio político en el Congreso y la presión social
El escándalo financiero derivó en una vertiginosa crisis institucional que acorraló al Ejecutivo en el Congreso de la Nación. Mientras la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad avanzar con el juicio político contra Santiago Peña —salvando de la acusación al vicepresidente Pedro Alliana—, en el Senado “senadores colorados disidentes se unieron a la oposición para poder sumar los votos correspondientes y proceder al juicio político”.
Ante el avance del juzgamiento, Peña solicitó una prórroga de 72 horas argumentando que se lo notificó “con un libro acusatorio de unas 300 fojas de anexos y pretenden que responda en menos de 12 horas. Sin embargo, la presidencia del Congreso rechazó el pedido de postergación“.
Aunque el mandatario amagó con presentar su renuncia previa, González remarcó que tanto la ciudadanía en las calles como los legisladores impulsan el rechazo de la dimisión, “la idea es rechazar esa renuncia para dejar un expediente, que él pierda su fuero y se someta a la justicia”. La resolución parlamentaria perfila la destitución del presidente y un inminente traspaso del mando presidencial“.


