Más allá de los encuentros atrapantes, cada cita mundialista trae consigo modificaciones reglamentarias que funcionan como experimento para luego ser aplicadas en las diferentes competiciones. Así, mundial a mundial la FIFA presenta nuevas reglas que tanto los árbitros como los futbolistas deberán tener en cuenta durante los más de 90 minutos que dura cada partido. En ese sentido, el argentino Yael Falcón Pérez se volvió noticia por haber sido el primero en todo el torneo en aplicar una de las novedosas sanciones.
El nacido en Buenos Aires se hizo cargo del choque entre Suecia y Túnez, por la primera fecha del Grupo F. Y, con el encuentro 1-0 en favor de los europeos, el defensor Yan Valery se tomó más tiempo del reglamentario para realizar un lateral, por lo que el colegiado terminó otorgándoselo a Suecia. Según la flamante modificación, no pueden transcurrir más de cinco segundo para poner la pelota en cancha, algo que no respetó el jugador del Young Boys de Suiza.
Ante la demora, Falcón Pérez primero advirtió y luego empezó a contar los segundos con su mano levantada, dejando en claro a los futbolistas y al público en general que el tiempo corría (algo que también se suele hacer en Básquet). Frente a la indiferencia del lateral, que no logró poner la pelota en juego en ese tiempo, el argentino sancionó saque de banda para los suecos, quienes no repitieron el error y sí jugaron rápido.
Así las cosas, el árbitro se metió en los libros de historia por haber sido el primero en sancionar una regla que lógicamente apunta a buscar mayor dinámica dentro de un fútbol que por momentos no la tiene. La idea de que se juegue la mayor cantidad de minutos posibles es una búsqueda constante, la cual contrasta de lleno con aquellos que exprimen el reglamento hasta las últimas consecuencias, aprovechando también la posibilidad de congelar los partidos. Tendencia que parece lentamente ir quedándse atrás.

