Se despachó. Fue una ráfaga. Una ametralladora de goles. O un verdadero Tanque. Adolfo Gaich tuvo el partido que tanto esperó. No sólo porque convirtió su primer gol en Estudiantes, sino porque marcó tres. Sí, tres, un triplete espectacular para dejar en claro que Guido Carrillo tiene reemplazante y para sellar la victoria por 5 a 0 ante Central Córdoba.
Apareció Gaich nomás. Y con los gritos que se les habían negado en otros partidos. Sí, el Tanque venía buscando el gol, su gol, el primero con la roja y blanca. Y finalmente, se le dio todo rapidísimo. No solo uno, los tres primeros. Y en tan solo ocho minutos. Sí, en ese tiempo, le puso la firma a su triplete.
El delantero de 27 años también necesitó de apenas ocho minutos desde entró por Carrillo para marcar el primero con la roja y blanca: ingresó a los 27 del segundo tiempo y a los 35 metió ese cabezazo, tras un centro de Palacios, que dio en el palo y entró.
A los 40′, llegó el segundo: Farías se la metió a Amondarain, que la mandó adentro del área y ahí, a la carrera, el Tanque le dio de derecha para marcar el único que metió con el pie y el segundo de su cuenta personal.

Pero no se conformó. Y apenas tres minutos después del segundo, llegó el tercero: tras un centro de Sosa, otra vez Gaich metió la cabeza, esta vez de frente, para marcar el 5-0 definitivo ante Central Córdoba.
Y encima prometió más goles
“El gol siempre es importante para el delantero. Contento de que haya llegado, voy por muchos más”, contó el Tanque tras el partido, dejando en claro que quiere dejar su huella en el Pincha.
“Tenía ganas de que vengan los goles, con mi familia acá, vinieron los tres. Ahora voy a pedir la pelota”, aseguró en diálogo con ESPN, y buscando ese balón que se le suele dar a los goleadores que meten un triplete. Y finalmente, lo logró. Se la llevó a su casa.

