“¿Alguien dijo announce?”. Con esas palabras y una placa de alto contenido emotivo, Estudiantes formalizó la llegada de Joaquín Correa como refuerzo para las próximas dos temporadas y media. El delantero pasó por la clínica donde se realizó los chequeos y luego oficializó su contrato hasta 2028. Y comenzó, además, un plan preparatorio para una puesta a punto que lo nivele con el resto de sus compañeros.
Tal y como adelantó Agustín Alayes en Cielosports Radio, Correa atravesará un proceso especial para que su rendimiento sea el óptimo al momento de debutar. “La inclusión de Joaquín no va a ser apresurada. Si requiere algunas semanas lo iremos viendo a partir de los entrenamientos”, confirmó el directivo en relación al punta que ya está a disposición del cuerpo técnico que encabeza Alexander Medina. Además, será parte de la lista de la CL.

Correa así está cumpliendo con ese paso anhelado y que se dio gracias a los “esfuerzos compartidos”, tal como destacó Alayes la “voluntad para que se hiciera” esa transferencia de un jugador cuya estadía en el exterior concluyó con su paso por el Botafogo de Brasil. “La relación de Joaquín con Estudiantes va más allá del dinero”, destacó. Y tiene razón.
Alcanza con ver el rendimiento que tuvo el posteo de Instagram del club: desde la Gata Fernández hasta Pico Mónaco festejaron el arribo en una publicación que multiplicó sus likes en sus primeros minutos en línea. Entre los mensajes hasta hubo brasileños que lo siguieron en el Fogao y que ahora estarán atentos al rendimiento del Tucu en Estudiantes. Incluso Gerónimo Rulli le dio me gusta.
El sentido de pertenencia

Joaquín Correa volvió a Estudiantes después de 12 años. Su regreso, luego de aquella venta a Sampdoria en 2014, representa además una reafirmación del sentido de pertenencia que el club ha logrado fortalecer tanto dentro del plantel como con los jugadores que se formaron en la institución y que eligieron regresar.
La vuelta del Tucu se inscribe en una tradición marcada por el sentido de pertenencia. Juan Sebastián Verón fue el gran emblema: regresó en plenitud y lideró un ciclo con los títulos de 2006, 2009 y 2010. Luego siguieron ese camino José Sosa, Federico Fernández y Pablo Piatti, formados en el Country y protagonistas de nuevas consagraciones tras sus etapas en Europa.
Guido Carrillo también cumplió su promesa al regresar en 2022 y se transformó en una pieza decisiva, con goles, liderazgo y cinco títulos. Ahora Joaquín Correa, amigo personal del delantero, buscará repetir esa historia: volver en plenitud para devolverle al club parte de lo recibido. Como tantos otros, se formó en Estudiantes, brilló en Europa y regresa con la ilusión de sumar nuevas estrellas.

